El universo de Hollywood presenció un inusual, pero fascinante, encuentro generacional cuando Timothée Chalamet y Adam Sandler se unieron para una conversación sobre sus carreras. El evento, celebrado el 15 de noviembre en el gimnasio del instituto Fairfax en Los Ángeles y apodado «Sandler x Chalamet», estuvo lleno de elogios y nostalgia cinematográfica.
El momento más destacado de la noche ocurrió cuando, tras ver un fragmento de la aclamada comedia dramática de 2006 de Paul Thomas Anderson, Embriagado de amor (Punch Drunk Love), Chalamet no pudo contener su admiración por la versatilidad de Sandler.
«Es una de las actuaciones más importantes. Es impactante, profundamente conmovedor», dijo Chalamet. Continuó explicando que, al descubrir el trabajo dramático de Sandler en el contexto de su reconocida trayectoria cómica, sintió: «Vaya, este actor es absolutamente increíble. Espero poder dar una actuación así».
Elogios Cruzados y Nuevos Proyectos
El joven actor intensificó su elogio, afirmando que Sandler merece el más alto reconocimiento de la industria: «Sé que no se trata de premios, bla, bla, bla, pero deberías tener un hombre de oro en la mano, porque, tío, eres uno de los mejores [malditos] actores de todos los tiempos«.
Sandler devolvió el gesto, expresando su respeto por la carrera de Chalamet: «Lo que sigues haciendo por el cine y por todos nosotros va más allá de todo. Estoy deseando ver qué traes en el futuro».
Durante la conversación, ambos revisaron fragmentos de sus filmografías, incluyendo los próximos estrenos de Chalamet, Marty Supreme (dirigida por Josh Safdie y con estreno en Navidad) y la película de Sandler, Jay Kelly (dirigida por Noah Baumbach y que llega a Netflix el 5 de diciembre). También recordaron sus respectivas experiencias en Saturday Night Live y bromearon sobre sus aficiones comunes, como el baloncesto, culminando la noche con un juego 2 contra 2 en media cancha junto a dos miembros del público.

