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A Dark Song: El aclamado terror ritualista, una joya oculta

A Dark Song (2016, estrenada ampliamente en 2017) se desmarcó rápidamente del cine de terror comercial para establecerse como una obra de culto dentro del subgénero ocultista y ritualista. Esta película, debut del director Liam Gavin, ofrece una experiencia de horror inteligente, lenta e intensamente claustrofóbica.

Diseño sin título (35)
A Dark Song / RRSS.

La trama se centra en Sophia Howard, una mujer consumida por el dolor tras la pérdida de su hijo. Desesperada, contacta a Joseph Solomon, un ocultista arrogante, para que la ayude a llevar a cabo un ritual de Magia Negra conocido como el Rito de Abramelin. Este es un ritual extremadamente complejo y peligroso, que requiere meses de aislamiento absoluto en una casa remota para invocar al Ángel Guardián.

Horror de Invocación y Desesperación

La película se desarrolla casi en su totalidad dentro de esa casa aislada, transformándose en una tensa prueba de resistencia psicológica y física para sus dos protagonistas. Gavin evita el uso de jump scares baratos, centrándose en el desarrollo atmosférico, la tensión espiritual y la adherencia estricta a los pasos del ritual, haciendo que la amenaza se sienta no solo sobrenatural, sino también profundamente lógica dentro de su propia mitología.

El filme explora el luto, la fe y la obsesión, difuminando las líneas entre la manipulación mental y la verdadera confrontación demoníaca a medida que el aislamiento comienza a fracturar la realidad de los personajes. A Dark Song fue un éxito de la crítica, que celebró su enfoque maduro y su guion rico, diferenciándola de las películas de posesiones tradicionales de la época.