El reciente crecimiento de las plataformas de streaming y los cambios en los hábitos de consumo están transformando profundamente la industria del cine español. Según un análisis publicado por Panorama Audiovisual, cadenas televisivas, plataformas y productoras nacionales ya trabajan juntas para redefinir el modelo de financiación, producción y exhibición.
El tercer Informe Anual del Sector Audiovisual en España, elaborado por el Spain Audiovisual Hub, incide en que la recuperación del cine, la animación y las coproducciones internacionales va acompañada de una consolidación del modelo OTT (video-on-demand) como pilar clave del ecosistema audiovisual.
Las consecuencias concretas para el cine local
Las ventanas de exhibición se acortan o adaptan para que los estrenos pasen más rápido a plataformas debido a la demanda de los cinéfilos, ¿quién quiere esperar tanto para repetir la experiencia del cine en casa?
Además, la visibilidad internacional se vuelve esencial: ya no basta con un buen estreno en España, sino que el proyecto debe tener recorrido global o si no, es momento de olvidarse de una buena cantidad de streams.
Y no podemos olvidar que los modelos de distribución se diversifican: salas, festivales, plataformas y formatos híbridos conviven, pero con reglas que aún se están definiendo.
Por ejemplo, informes recientes muestran que el 15% de la población española ve películas en casa a diario, y que el público en salas está disminuyendo, lo que obliga a replantear qué tipo de cine se proyecta y cómo se comunica. Para los cineastas, la clave ya no es solo “tener película hecha”: es entender las ventanas, mercados, formatos y el ecosistema digital. Mientras tanto, el público se beneficia de un mayor acceso, pero también vive en un entorno saturado donde la experiencia de ir al cine debe justificarse cada vez más. @mundiario




