El aclamado cineasta indio Shekhar Kapur (Elizabeth, Bandit Queen) lanzó una fuerte advertencia en el WAVES Film Bazaar (componente de mercado del IFFI, Festival Internacional de Cine de la India), prediciendo que la inteligencia artificial (IA) provocará el colapso de los estudios de Hollywood y las jerarquías tradicionales.
Kapur, que presidió el jurado del primer Festival de Cine de IA de la India, calificó la calidad del trabajo producido por aficionados en solo 48 horas como «imposible» de lograr con métodos tradicionales.
«Las grandes corporaciones están a punto de caer porque la pirámide está quedando plana. Se formarán nuevas corporaciones,» afirmó Kapur, citando que la IA es «la tecnología más democrática».
Democratización de la Producción y Distribución
En el centro de la tesis de Kapur está la reducción drástica de las barreras de entrada al cine. Argumentó que una película de 300 millones de dólares «ahora se puede hacer con 300.000 dólares.» Esta democratización hará que la gente ya no quiera trabajar para los grandes estudios, prefiriendo explorar su propia creatividad.
El director señaló que, dadas las limitaciones de distribución (solo 8.000 pantallas funcionales en India), la IA creará sus propias plataformas, siguiendo el modelo de YouTube y TikTok. «Puedo hacer un ‘Avatar’ para YouTube de la misma calidad con IA,» afirmó.
Kapur advirtió a los ejecutivos que «tengan cuidado con su trabajo» y lanzó una crítica a las empresas tecnológicas de billones de dólares: «No confíes en las empresas tecnológicas ni en sus valoraciones… Estamos en el potencial de que la valoración de estas enormes empresas de IA esté impulsada por Wall Street.»
La Frontera Humana
A pesar de sus elogios a la IA, Kapur enfatizó que la tecnología no puede reemplazar las experiencias humanas fundamentales. «La IA no puede ser humana. La IA es inteligencia artificial,» dijo, señalando que cualidades como la esperanza, el miedo y la fe siguen fuera del alcance de la tecnología.
El cineasta identificó una limitación técnica clave: la IA aún no puede crear primeros planos convincentes, ya que no ha resuelto la relación compleja entre las pupilas humanas, que cambian miles de veces por segundo.

