Titanic (1997) no es solo una película, sino un fenómeno cultural que redefinió los estándares de las superproducciones cinematográficas. Escrita y dirigida por James Cameron, la película combina el drama histórico con una épica romántica inolvidable, todo ambientado en el fatídico viaje inaugural del RMS Titanic en 1912.

Con un presupuesto sin precedentes de aproximadamente $200 millones de dólares, la película fue en su momento la más cara jamás producida. Su éxito fue igualmente masivo, convirtiéndose en la película más taquillera de la historia mundial, un título que ostentó durante doce años. Globalmente, su recaudación supera los $2.200 millones de dólares (incluyendo reestrenos).
Un Amor Marcado por la Clase
El núcleo emocional de la película es la historia de amor ficticia entre dos personajes de mundos opuestos: Jack Dawson (Leonardo DiCaprio), un artista pobre que gana su pasaje de tercera clase en una partida de póker, y Rose DeWitt Bukater (Kate Winslet), una joven de la alta sociedad prometida a un rico y arrogante heredero.
Su amor florece a pesar de las barreras de clase y las objeciones de la sociedad. La película culmina con la recreación espectacular y emocionalmente devastadora del hundimiento del transatlántico, donde el sacrificio de Jack sella el trágico destino de la pareja.
Gloria en los Premios de la Academia
Más allá de su éxito comercial, Titanic fue aclamada por la crítica y la industria. En los Premios de la Academia de 1998, la película barrió la competencia, ganando 11 estatuillas de 14 nominaciones, incluyendo Mejor Película y Mejor Director para James Cameron. Este logro la colocó en la cima histórica del cine, empatando el récord de premios que compartía únicamente con Ben-Hur (1959).
El impacto de la película consolidó a sus jóvenes protagonistas, DiCaprio y Winslet, como estrellas globales y demostró la capacidad de Cameron para fusionar el espectáculo técnico de alta precisión con narrativas profundamente personales y emotivas.



