El cine de supervivencia y el terror de carretera se unieron en 2015 para crear La curva (título original: Curve), un tenso thriller dirigido por Iain Softley y producido por Jason Blum para Blumhouse Productions. La película, protagonizada por Julianne Hough y Teddy Sears, se centra en una situación de pesadilla para cualquier persona que viaje sola.
La historia sigue a Mallory Rutledge (Julianne Hough), una futura novia que viaja sola por una carretera desierta camino a Denver para el ensayo de su boda. En un acto de bondad que pronto lamentará, Mallory decide recoger a un autoestopista aparentemente encantador llamado Christian (Teddy Sears) después de que su coche se avería.
Poco después de que Christian sube al vehículo, comienza a mostrar un comportamiento extraño y depredador, revelándose como un psicópata sádico. Cuando Mallory intenta escapar del coche en movimiento, el plan sale terriblemente mal, provocando que el vehículo se estrelle y quede volcado.
Un Thriller Claustrofóbico de Supervivencia
La mayor parte de la tensión de La curva se desarrolla en una única localización: el interior del coche accidentado. Mallory queda atrapada por una pierna en los restos del vehículo, varada en la desolación y a merced de Christian, quien se aleja y regresa para aterrorizarla psicológicamente.
La película se transforma en un ejercicio de supervivencia claustrofóbica, donde Mallory debe luchar contra las heridas, la deshidratación y la mente enferma de su captor. El filme es notable por el giro que da en su último tercio, cuando Mallory descubre que Christian es, de hecho, un asesino en serie que tiene secuestrada a otra víctima.
La actuación de Hough fue clave para transmitir la desesperación y la astucia de una mujer que debe despertar su instinto más básico de supervivencia para escapar del terrorífico psicópata. La película, aunque de bajo presupuesto, es un ejemplo efectivo del terror psicológico que explota el miedo a los peligros ocultos de la carretera.

