La lucha por el control de Warner Bros. entre Netflix y Paramount ha puesto en alerta a la comunidad creativa de Hollywood. A pesar de que ambos contendientes han intentado asegurar que el resultado generará más contenido y empleos, los líderes sindicales se muestran profundamente escépticos.
Lindsay Dougherty, secretaria-tesorera del Teamsters Local 399, fue contundente: «Hemos visto en el pasado cómo estas fusiones han afectado a los trabajadores. Nunca ha sido bueno. Nunca ha creado empleos. Nunca hemos visto el beneficio para la clase trabajadora.»
Este temor surge tras un periodo de cinco años muy duro para el sector, marcado por la pandemia, dos grandes huelgas y una caída en la producción. Susan Sprung, directora ejecutiva del Producers Guild of America, resumió el sentir de la industria: «Esto ha generado mucha preocupación porque estamos en el punto de inflexión. De repente la gente ha dado cuenta de que casi no habrá sitios para vender.»
El Riesgo de Monopsonio y Oligopsonio
El análisis antimonopolio tradicional se enfoca en cómo la fusión afectaría a los consumidores (monopolio, subida de precios). Sin embargo, bajo la administración Biden, el Departamento de Justicia (DOJ) y la Comisión Federal de Comercio (FTC) consideran ahora el impacto en el mercado laboral, abriendo la puerta a una investigación por monopsonio (un comprador dominante que dicta las condiciones al vendedor, en este caso, los creadores de contenido).
David Berger, experto de la Universidad de Duke, sugiere que el gobierno podría perseguir a Netflix como un monopsonio ilegal, ya que un pequeño cambio no transitorio que perjudique permanentemente a una clase de trabajadores, incluso si son «productores de élite», podría ser suficiente para una demanda.
El Sindicato de Guionistas de América (WGA) es el más crítico, calificando a ambos acuerdos como negativos. La WGA lleva años advirtiendo sobre una dinámica de oligosonio (pocos compradores) en la industria y ya se opuso a la fusión de Disney y Fox en 2017.
«El problema es la adquisición y la consolidación pendiente de dos gigantes mediáticos, no quién es el comprador,» declaró la WGA, abogando por que Warner Bros. siga siendo independiente.
El Debate sobre la Cuota de Mercado
Netflix argumenta que solo representa el 8% de toda la audiencia televisiva de Nielsen, y que HBO Max solo añadiría un 1.3%. Sin embargo, si los reguladores acotan el mercado solo a la televisión de pago en streaming, la entidad combinada podría representar casi un tercio de la audiencia, lo que sí podría generar una preocupación regulatoria.
Los propietarios de cines también se oponen, ya que la fusión podría llevar a Netflix a acortar drásticamente los plazos de estreno de Warner Bros., lo que representa un caso de integración vertical que el DOJ y la FTC están dispuestos a investigar.
El proceso regulatorio será complejo, ya que la transacción debe ser aprobada en Estados Unidos, la Unión Europea y por otros organismos internacionales.

