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James Cameron defiende la escena más provocadora de Avatar: Fuego y ceniza

Avatar: Fuego y ceniza, la tercera entrega de la saga dirigida por James Cameron, ya se encuentra en exhibición en cines bajo el sello de 20th Century Studios, con una duración final de 3 horas y 15 minutos. Una de sus escenas más comentadas involucra a Stephen Lang (Miles Quaritch) y Oona Chaplin (Varang), en un encuentro dentro de una tienda que rompió con el tono tradicionalmente familiar de la franquicia.

La secuencia, ambientada en el primer enfrentamiento directo entre Quaritch y Varang, líder del Pueblo de Ceniza, presenta un intercambio cargado de sexualidad, violencia psicológica y alucinógenos, elementos poco habituales en el universo Avatar. Cameron aseguró que la escena es una de sus favoritas de toda la película y que tuvo que intervenir personalmente para evitar que fuera recortada en la sala de edición.

“Les dije: ‘Chicos, están a punto de quedarse sin trabajo. Vuelvan a poner cada línea’”, recordó el cineasta en entrevista con The Hollywood Reporter. Según Cameron, la escena funciona como una doble seducción psicológica, donde ambos personajes intentan manipularse mutuamente para obtener ventaja estratégica.

Una escena imprescindible

El director explicó que el momento cobra fuerza por la imprevisibilidad del intercambio y por la presencia de Chaplin. “Es hipnótica. No sabes qué va a pasar después”, afirmó, destacando que el poder de la escena reside en cómo Varang parece dominar la situación, aun cuando Quaritch también juega su propia partida.

De hecho, esta misma escena fue la que aseguró a Oona Chaplin el papel, luego de imponerse a tres actrices de alto perfil durante el proceso de casting. Cameron señaló que la actriz logró capturar múltiples capas del personaje: sexualidad, rabia, control y trauma, moviéndose con fluidez entre todas ellas. @mundiario