La industria de Hollywood se encuentra en estado de shock tras el trágico fallecimiento del director Rob Reiner y su esposa, Michele Singer, cuyos cuerpos fueron hallados el pasado 14 de diciembre en su residencia de Los Ángeles. En medio del luto global, su íntimo amigo Michael Douglas ha participado en un especial de la cadena CBS titulado «Rob Reiner – Escenas de una vida», donde ha compartido detalles desgarradores sobre la relación que mantenían fuera de los focos.
Douglas reveló que ambos compartían un vínculo inquebrantable nacido de la preocupación constante por sus respectivos hijos y sus graves problemas de adicción. El dos veces ganador del Oscar recordó que su propio hijo, Cameron, pasó siete años en prisión antes de lograr su rehabilitación total. Esta experiencia fue el nexo que le permitió conectar con Reiner, quien atravesaba una situación similar con su hijo Nick.
«Hablábamos mucho sobre lo que puedes hacer como padre y lo que no puedes hacer», confesó Douglas. Mientras su hijo Cameron logró prosperar, el camino de Nick Reiner tuvo un desenlace opuesto y violento. El joven de 32 años ha sido acusado formalmente de dos cargos de asesinato tras ser señalado por el LAPD como el responsable de la muerte de sus padres. Douglas, visiblemente emocionado, destacó la entereza del cineasta: «Sabiendo que todo eso ocurría tras bambalinas, este era un hombre que siempre dio lo mejor de sí».
Un legado cinematográfico marcado por la excelencia
La trayectoria profesional de Reiner es inseparable de la historia del cine comercial de las últimas décadas. Su colaboración con Michael Douglas dejó para el recuerdo títulos emblemáticos que en España gozaron de gran éxito, como el drama político de 1995, ‘El presidente y Miss Wade’, y la comedia romántica de 2014, ‘Así nos va’. Sin embargo, es su dirección en obras maestras como ‘Cuenta conmigo’ lo que le otorgó un estatus legendario en nuestro país.
El especial de televisión ha contado con testimonios de otras figuras de la talla de Kathy Bates, Annette Bening y Jerry O’Connell, quienes han refrendado la enorme calidez humana del director. Todos coincidieron en que Reiner poseía una sensibilidad única para retratar la amistad y el paso a la madurez, una faceta que contrasta dolorosamente con la tormenta personal que vivía en la intimidad de su hogar.
Este suceso ha reabierto el debate en Hollywood sobre la salud mental y las tragedias familiares que a menudo se esconden tras las fachadas de éxito y prestigio. La confesión de Douglas pone de manifiesto que, incluso para las figuras más poderosas del cine, los desafíos de la paternidad son fronteras difíciles de cruzar. Mientras la justicia sigue su curso, el mundo se despide de un narrador que siempre buscó lo mejor de los demás a pesar de sus propias sombras.

