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La hermanastra fea: el crudo body horror que reinventa a Cenicienta

El debut de la directora noruega Emilie Blichfeldt, titulado ‘La hermanastra fea’, ha sacudido los cimientos del cine de género al fusionar la estética de los cuentos de hadas con la crudeza del Giallo italiano. La película, que llegará a las pantallas de la mano de Shudder, reimagina la historia de Cenicienta desde la empática pero perturbadora perspectiva de Elvira, una joven que se somete a brutales transformaciones físicas para encajar en los estándares de la corte. Según Anne Cathrine Sauerberg, jefa de maquillaje, el objetivo era mostrar de forma visceral «lo que la gente es capaz de hacerse a sí misma» por alcanzar un ideal estético.

El trabajo de prótesis liderado por Thomas Foldberg es el gran protagonista de la cinta. Para que la actriz Lea Myren pareciera una adolescente, se diseñaron piezas sutiles en mejillas y cuello que borraban la estructura ósea adulta. Sin embargo, la sutileza desaparece cuando Elvira inicia su descenso al horror: desde una realineación de nariz mediante fracturas manuales hasta un trasplante de pestañas cosidas directamente al párpado, capturado en primeros planos tan extremos que han dejado sin aliento a la crítica internacional.

Efectos prácticos que desafían al CGI

La escena más macabra recupera la esencia de los cuentos originales de los hermanos Grimm: la automutilación para encajar en el zapato de cristal. El equipo de efectos especiales utilizó piernas protésicas y sistemas de bombeo de sangre para recrear cómo Elvira se corta los dedos de los pies con un realismo que hiela la sangre. «Era un pie protésico grande con accesorios para que el desmembramiento pareciera totalmente real», explica Foldberg. La película apuesta decididamente por la fisicidad de la silicona y los trucos de cámara tradicionales, limitando el uso de efectos digitales al mínimo.

El clímax de la transformación llega con la extracción de una solitaria gigante que la protagonista ingiere al inicio del filme para adelgazar. Para esta secuencia, se crearon gusanos de silicona y una cabeza animatrónica que permitía expulsar fluidos de forma orgánica. Este despliegue de ingenio técnico ha llevado a ‘La hermanastra fea’ a ser preseleccionada para el Oscar al Mejor Maquillaje y Peluquería en la próxima edición de los premios. La visión de Blichfeldt sobre la presión social se materializa así en una obra que es, a la vez, una crítica social necesaria y una nueva joya del cine de terror contemporáneo.