El fenómeno global de ‘Kantara’ (2022) regresa a las pantallas con una ambiciosa precuela titulada ‘Kantara: Capítulo 1’, y su gran revelación es Rukmini Vasanth. La actriz india, graduada en la prestigiosa Royal Academy of Dramatic Art (RADA) de Londres, interpreta a Kanakavathi en este drama mitológico ambientado siglos antes de la cinta original. Según ha confesado la propia intérprete, su papel fue diseñado para ser el motor de un giro narrativo crucial, encarnando a una mujer cuyas ambiciones secretas impulsan la historia hacia territorios desconocidos.
Vasanth explica que participar en una producción de esta escala requirió calibrar su estilo interpretativo. Acostumbrada a papeles más contenidos en el cine de autor, en el mundo expansivo de Rishab Shetty tuvo que adaptar sus emociones para igualar la magnitud visual del filme. Esta disciplina, heredada de una familia con raíces en el ejército y la danza, le permitió rendir al máximo en condiciones de rodaje extremas, marcadas por lluvias constantes y terrenos difíciles donde la preparación técnica fue su mejor aliada para mantener la autenticidad emocional.
Una carrera imparable: ‘Toxic’ y el universo de ‘RRR’
Más allá de la precuela de ‘Kantara’, el futuro de Vasanth se presenta brillante con dos proyectos que prometen traspasar fronteras. Actualmente trabaja en ‘Toxic’, dirigida por Geethu Mohandas y coprotagonizada por la superestrella Yash, una experiencia que describe como fascinante y distinta a todo lo que ha enfrentado anteriormente. Además, se unirá al director Prashanth Neel en un nuevo proyecto junto a NTR Jr., actor mundialmente conocido por el éxito de la oscarizada ‘RRR’.
Rukmini Vasanth representa a una nueva generación de intérpretes que operan con fluidez en los diversos mercados lingüísticos de la India, rechazando etiquetas comerciales para centrarse en la calidad creativa. Con un enfoque claro en interpretar a mujeres con agencia y capacidad de decisión, Vasanth se perfila como una de las actrices más versátiles del panorama actual, capaz de navegar entre el cine comercial de gran presupuesto y el drama más íntimo con la misma solvencia y «sentido del disfrute».

