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Gwyneth Paltrow en Marty Supreme: un regreso magistral y metatextual

En la nueva película del director Josh Safdie, ‘Marty Supreme’, asistimos a un momento que se siente casi sagrado: el regreso de una leyenda. Kay Stone, una estrella ficticia de mediados de siglo que vive retirada de la mirada pública, sube al escenario bajo una lluvia de aplausos. La genialidad de esta escena radica en que la actriz que le da vida es Gwyneth Paltrow, quien ha pasado los últimos años más centrada en su imperio empresarial, Goop, que en los sets de rodaje. Verla de nuevo en acción es un recordatorio urgente de su vitalidad en pantalla y de esa habilidad única para esconder una pasión vibrante tras una fachada de serenidad absoluta.

Paltrow nunca ocultó su ambivalencia respecto a la actuación tras ser madre, y sus intereses comerciales le permitieron definir su marca de forma proactiva. Sin embargo, en ‘Marty Supreme’, demuestra que esa «pausa» quizás era necesaria para construir una actuación tan majestuosa. La actriz recupera esa intensidad que ya vislumbramos en clásicos como ‘The Royal Tenenbaums’ o ‘Shakespeare in Love’ (película por la que ganó el Oscar). Su personaje, Kay, es experta en las decepciones de Hollywood y sabe cuánto de sí misma debe guardar en reserva, un matiz que Paltrow maneja con una maestría que solo da la experiencia real.

El contraste perfecto con Timothée Chalamet

El guion parece diseñado a medida para las fortalezas de la actriz. Frente a la fría y secretamente anhelante Kay Stone, encontramos al Marty Mauser de Timothée Chalamet, un torbellino de fanfarronería y ambición que vive su carrera en el tenis de mesa a pleno pulmón. Mientras que el personaje de Chalamet parece resistirse a tener una vida interior, el de Paltrow es puro subtexto. Es en ese choque de energías donde la película alcanza su punto álgido, mostrando cómo la sangre caliente de Kay corre bajo una piel de porcelana.

Cuando Paltrow finalmente se desata en pantalla y muestra ese destello de emoción incontrolable, el espectador no puede evitar rendirse. Tras años de «desvinculación consciente» con la industria cinematográfica, la actriz demuestra que su talento para el ocultamiento y la revelación sigue intacto. ‘Marty Supreme’ no es solo una historia sobre el deporte o la ambición; es la confirmación de que Gwyneth Paltrow sigue siendo una fuerza interpretativa capaz de cautivar al público con un solo gesto, recordándonos por qué la echábamos tanto de menos en la gran pantalla.