El cine y la televisión pierden a uno de sus rostros más reconocibles y queridos. Isiah Whitlock Jr., actor que alcanzó el estatus de culto gracias a su interpretación del senador Clay Davis en la aclamada serie de HBO ‘The Wire’ (Bajo escucha), falleció este martes en Nueva York a los 71 años. Su representante, Brian Liebman, confirmó la noticia a través de un emotivo mensaje en redes sociales, donde describió a Whitlock como un profesional brillante y una persona excepcional cuya memoria será «una bendición eterna» para quienes tuvieron el privilegio de conocerle.
Nacido en Indiana en 1954, Whitlock desarrolló una carrera impecable como actor de carácter, especializándose en personajes que aportaban una mezcla única de autoridad y cinismo. Su mayor éxito llegó con el complejo drama criminal de David Simon, donde su personaje, un político corrupto pero carismático, se hizo famoso por una particular y alargada pronunciación de una expresión malsonante. Esta muletilla, que comenzó casi por accidente en sus primeras colaboraciones cinematográficas, terminó siendo un fenómeno meta-televisivo que los fans le pedían repetir constantemente por las calles de Nueva York.
Un aliado fundamental en el cine de Spike Lee
Más allá de su paso por la televisión, Whitlock fue una pieza clave en la filmografía de Spike Lee. Su colaboración con el director abarcó títulos fundamentales como ‘Infiltrado en el KKKlan’, ‘Da 5 Bloods: Hermanos de armas’, ‘La última noche’ o ‘Chi-Raq’. Su capacidad para transitar entre el drama racial más crudo y la comedia satírica quedó demostrada también en la serie ‘Veep’, donde interpretó al secretario de Defensa George Maddox, rival político de Selina Meyer en las primarias presidenciales.
Incluso en papeles breves, Whitlock lograba dejar huella; desde su aparición como médico en la obra maestra de Martin Scorsese, ‘Uno de los nuestros’ (Goodfellas), hasta sus trabajos de doblaje para Pixar en cintas como ‘Cars 3’ y ‘Lightyear’. Su último trabajo, la comedia de ciencia ficción ‘Hoppers’, llegará a los cines de forma póstuma en 2026. Con su partida, el mundo del espectáculo pierde a un secundario de lujo que siempre supo robarse el protagonismo en cada escena, convirtiendo cada una de sus apariciones en un momento memorable para el espectador.

