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Rental Family: identidad y vínculos prestados en el Tokio contemporáneo

Rental Family arranca con Philip, un actor norteamericano que llegó a Tokio años atrás para participar en un anuncio publicitario y decidió quedarse en el país. Habla japonés con soltura, vive en un pequeño apartamento dentro de un enorme edificio residencial y adopta rutinas locales, como cenar productos del 7-Eleven del barrio. A pesar de esa integración aparente, la cultura japonesa sigue siendo para él un territorio parcialmente inaccesible, marcado por códigos sociales que no termina de comprender.

Con el paso del tiempo, sus oportunidades laborales como actor extranjero se reducen de forma drástica. Philip asiste a castings esporádicos en los que rara vez consigue un papel, reflejo de un mercado limitado para intérpretes no japoneses. En ese contexto de precariedad económica y desorientación personal, recibe una propuesta laboral atípica que no puede rechazar.

El trabajo consiste en integrarse en una empresa que ofrece servicios de acompañamiento emocional mediante la representación de roles familiares. Philip es contratado para interpretar personajes diseñados a medida de las necesidades de los clientes, desde un padre ejemplar hasta un hermano comprensivo. Cada encargo implica una ficción pactada, con reglas claras y una duración determinada.

A medida que avanza la historia, estas interpretaciones comienzan a adquirir un peso emocional inesperado. Los vínculos que se generan, aunque nacen de un acuerdo comercial, influyen tanto en quienes contratan el servicio como en el propio Philip, que empieza a cuestionarse su identidad y su forma de relacionarse con los demás. La película muestra cómo estos encuentros se convierten en espacios de refugio emocional en una gran ciudad marcada por la soledad y la desconexión.

Rental Family plantea este proceso sin juicios explícitos, limitándose a observar cómo la representación de afectos puede convertirse en una vía de contacto humano en un entorno donde las relaciones tradicionales se han vuelto frágiles o inaccesibles.

Producción y enfoque cinematográfico

La película está dirigida y coescrita por Hikari, cineasta conocida por su trabajo en la serie Tokyo Vice y en el largometraje 37 Seconds. El guion lo firma junto a Stephen Blahut. Se trata de una coproducción entre Japón y Estados Unidos que combina elementos narrativos y estéticos de ambas tradiciones cinematográficas.

En su tono y estructura, Rental Family remite al drama íntimo japonés, con un ritmo pausado y una atención especial a los gestos cotidianos, al tiempo que incorpora una mirada occidental en la construcción del protagonista y en su proceso de transformación. Esta convivencia de estilos se apoya en una puesta en escena sobria y en una fotografía a cargo de Takurô Ishizaka, conocido por su trabajo en Sans jamais nous connaître.

Rental Family se estrenará en los cines de España el 9 de enero, marcando el regreso de Brendan Fraser a la gran pantalla tras su reconocimiento internacional por The Whale. @mundiario