A finales de los años 90, Hollywood se atrevió con una premisa tan arriesgada como fascinante: ¿qué pasaría si la Muerte decidiera tomarse unas vacaciones en la Tierra para entender por qué los humanos se aferran tanto a la vida? Así nació ‘¿Conoces a Joe Black?’, una ambiciosa producción que, a pesar de una recepción crítica mixta en su estreno, ha logrado consolidarse con el tiempo como un pilar fundamental del cine romántico moderno.

La película destaca por la hipnótica interpretación de un joven Brad Pitt, quien da vida a Joe Black con una mezcla de curiosidad infantil y frialdad sobrenatural. Sin embargo, el verdadero motor emocional es el duelo interpretativo con un Anthony Hopkins magistral en el papel de Bill Parrish, un magnate que negocia los últimos días de su existencia mientras intenta proteger a su hija, Susan (Claire Forlani). La química entre Pitt y Forlani, subrayada por la icónica y envolvente banda sonora de Thomas Newman, regaló algunas de las escenas más plásticas y bellas del género.
Un legado de elegancia y mística
Más allá de su trama fantástica, la cinta es recordada por su impecable factura técnica, con una fotografía firmada por el oscarizado Emmanuel Lubezki. Desde la dirección artística de las lujosas mansiones neoyorquinas hasta la pausada narrativa de Martin Brest, la película invita a una reflexión profunda sobre la pérdida, el honor y la capacidad de amar.
Hoy, ‘¿Conoces a Joe Black?’ vive una segunda juventud gracias a las plataformas de streaming. Las nuevas generaciones descubren que, bajo su envoltorio de gran producción, late una historia íntima sobre la fragilidad humana. Su plano final, cargado de simbolismo y una melancolía luminosa, sigue siendo uno de los cierres más comentados del cine comercial de finales de siglo.

