La actriz ganadora del Oscar Melissa Leo sorprendió al confesar que el reconocimiento más importante de Hollywood no tuvo el impacto positivo que muchos imaginan. En una reciente sesión de preguntas y respuestas publicada por The Guardian, la intérprete aseguró que ganar el Oscar a Mejor Actriz de Reparto en 2011 por The Fighter terminó siendo perjudicial para su carrera y su vida personal.
“Ganar un Oscar no ha sido bueno para mí ni para mi carrera”, afirmó Leo con total franqueza. La actriz recordó la noche de la ceremonia, cuando Kirk Douglas anunció su nombre desde el escenario, y describió el momento como una experiencia abrumadora. Según explicó, al mirar al público desde el escenario del Dolby Theatre sintió el peso de tener frente a ella a todas las figuras más influyentes de la industria, una presión que la dejó completamente fuera de sí.
Leo también habló de su discurso, marcado por una grosería que fue parcialmente censurada gracias al retraso de transmisión en televisión abierta. Aunque aseguró que suele maldecir con frecuencia, reconoció que aquel momento la persigue hasta hoy. Sin embargo, más allá de la anécdota, lo que más lamenta es lo que vino después del premio.
Sobre The Fighter, Leo contó que aceptó el papel de Alice Ward, la dominante madre del boxeador Micky Ward (interpretado por Mark Wahlberg), principalmente porque el director David O. Russell insistió en que ella era la actriz ideal. Tras conocer a la verdadera Alice Ward, encontró similitudes con su propia historia familiar que le permitieron construir el personaje, a pesar de que en edad estaba muy cerca de los actores que interpretaban a sus hijos. @mundiario


