La 76ª edición de la Berlinale ya tiene su hoja de ruta oficial. Bajo la dirección de Tricia Tuttle, el festival ha configurado una de sus secciones oficiales más potentes de la última década. El título que acapara todas las miradas es Poda de rosales (Rosebush Pruning), una coproducción con participación española dirigida por el brasileño Karim Aïnouz. Esta sátira contemporánea sobre una familia privilegiada cuenta con un reparto de infarto: Riley Keough, Callum Turner, Elle Fanning y la española Elena Anaya, además de la sorprendente aparición de Pamela Anderson.
Otro plato fuerte será el estreno internacional de Josephine, un thriller psicológico protagonizado por Channing Tatum y Gemma Chan, que explora el trauma de unos padres tras un crimen presenciado por su hija pequeña. Por su parte, la nominada al Oscar Amy Adams liderará En el mar (At the Sea), donde interpreta a una bailarina en rehabilitación. Tuttle ha dejado claro que su objetivo es acercar la Berlinale al glamour y la influencia de Cannes, sin perder el ADN de cine social y arriesgado que siempre ha definido al certamen alemán.
Presencia europea y regresos esperados
La representación europea es igualmente sólida. La superestrella alemana Sandra Hüller protagoniza el drama de época Rose, mientras que Juliette Binoche regresa con Queen at Sea, un estudio íntimo sobre la demencia. El festival también recupera a voces consagradas como el mexicano Fernando Eimbcke con su cinta Moscas y el singapurense Anthony Chen, que cierra su aclamada trilogía con Todos somos extraños (We Are All Strangers). La animación también tendrá su espacio con el debut en solitario de Yoshitoshi Shinomiya, artista clave tras el éxito de Your Name.
Fuera de la competición principal, el festival se llena de «power estelar» con secciones como Gala Especial, donde se proyectará el falso documental de Charli XCX, Brat, y el drama histórico The Weight, protagonizado por Ethan Hawke y Russell Crowe. Con Wim Wenders presidiendo el jurado, la Berlinale de este 2026 promete ser una celebración de la convergencia entre el cine de autor europeo y el talento de primer nivel de Hollywood, reafirmando su posición como un mercado vital para la industria global.

