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La trampa navideña de Harry Potter: El viral de IA creado en un búnker

La magia navideña de este 2026 llegó con un vídeo que rompió internet: un insólito multiverso donde los protagonistas de Harry Potter comparten escenas con Deadpool, John Wick y hasta Dominic Toretto de la saga Fast & Furious. Sin embargo, detrás de la espectacularidad técnica de este clip generado con IA, se esconde una historia de resiliencia extrema. Su creador, el ucraniano Andrii Daniels, dedicó más de 40 horas a este proyecto desde el interior de un refugio antiaéreo en Kiev, trabajando bajo el estruendo de los misiles y cortes eléctricos constantes.

La IA como santuario frente a la guerra

Para Daniels, la tecnología generativa no es solo una herramienta, sino un «nuevo tipo de lente» que le ha permitido recuperar el control en una realidad donde la vida pende de un hilo. «El cine se ha convertido en mi santuario vital», explica el creador, quien anteriormente trabajaba como redactor freelance. En lugar de rendirse ante el avance de la tecnología, decidió dominar las herramientas para democratizar su propia capacidad creativa. Desde su búnker, logró orquestar escenas que, en el modelo de producción tradicional, habrían requerido presupuestos millonarios de grandes estudios de Hollywood.

Propiedad intelectual y la ética del fan

El éxito de su cortometraje, conocido en España como La trampa navideña de Harry Potter, ha reabierto el debate sobre los derechos de autor en la industria. Con casi 17 millones de visualizaciones acumuladas en plataformas como X e Instagram, el clip utiliza iconos de Warner Bros., Disney y Lionsgate. Daniels se defiende argumentando que su obra es un «homenaje transformador» y no un producto comercial que busque competir con los largometrajes originales. «Existe como un comentario artístico independiente», afirma, subrayando que incluyó advertencias claras de que se trata de un proyecto de fans 100% independiente.

Mientras la industria en Hollywood lucha por regular estas herramientas, Daniels ve en ellas una señal colaborativa que muestra lo que realmente entusiasma a las audiencias modernas. En este 2026, su historia demuestra que, incluso en las condiciones más adversas, la imaginación potenciada por la tecnología puede romper barreras bélicas, uniendo a millones de personas a través de una pantalla mientras el mundo exterior parece desmoronarse bajo el zumbido de los drones.