El ecosistema de los premios cinematográficos ha alcanzado su punto de ebullición en este 2026. Tras la histórica mañana de los Óscar, donde el thriller de Ryan Coogler, Sinners, pulverizó todos los registros con 16 nominaciones, la atención se desplaza ahora a Londres. La Academia Británica de Artes Cinematográficas y Televisivas (BAFTA) se prepara para anunciar sus candidatos este martes, en una edición donde la épica sátira política de Paul Thomas Anderson, One Battle After Another, busca reivindicarse como la gran alternativa al dominio de Coogler.
El factor DiCaprio y el peso de la historia
Uno de los grandes alicientes de esta edición reside en la categoría de Mejor Actor Principal. Todas las miradas están puestas en Leonardo DiCaprio, cuya interpretación en la cinta de Anderson le ha valido el aplauso unánime de la crítica. De confirmarse su nominación, DiCaprio alcanzaría su séptima mención en los BAFTA, igualando un récord histórico que comparten leyendas de la talla de Daniel Day-Lewis, Michael Caine y Laurence Olivier. Este hito no solo consolidaría su estatus como el actor más influyente de su generación, sino que daría un impulso definitivo a la campaña de su película de cara a la recta final de la temporada.
Ausencias notables y el rigor del gremio
Sin embargo, el camino no está exento de sorpresas y «desplantes». A diferencia de la Academia de Hollywood, los BAFTA cuentan con un sistema de jurados y listas largas que suele dejar fuera a grandes favoritos. Es el caso de KPop Demon Hunters; a pesar de ser la favorita al Óscar en animación, la cinta de Netflix se queda fuera de la carrera británica por no cumplir con los requisitos de estreno comercial en el Reino Unido. Esto despeja el camino para contendientes como Zootrópolis 2 o Pequeña Amelie.
En paralelo, los premios del Sindicato de Guionistas (WGA) también han generado titulares debido a sus estrictas normas de elegibilidad. Títulos aclamados como No Other Choice o Pillion han sido declarados inelegibles, lo que facilita el camino para los guiones de Hamnet, de Chloé Zhao, y el Frankenstein de Guillermo del Toro en la categoría de guion adaptado.
Un escenario abierto en Londres
A pesar del poderío de Sinners, las predicciones sugieren que en territorio británico el reparto de premios será más equilibrado. Se espera que tanto la obra de Coogler como la de Anderson lideren con 12 nominaciones cada una, seguidas muy de cerca por dramas de prestigio como Marty Supreme y Valor sentimental. Con el anuncio inminente de los candidatos, el febrero de 2026 se confirma como un campo de batalla artístico donde la tradición británica y la ambición de Hollywood medirán sus fuerzas una vez más.

