El mercado cinematográfico más grande del mundo se enfrenta a una resaca difícil de gestionar en este inicio de 2026. Tras el histórico 2025 impulsado por el fenómeno de la animación «Ne Zha 2», las cifras del Año Nuevo Lunar han regresado a niveles preocupantes. Con 120 millones de espectadores un 35% menos que el año pasado, el periodo festivo del 15 al 23 de febrero ha mostrado una debilidad inesperada. Por primera vez en seis años, el promedio diario de recaudación no logró superar la barrera de los mil millones de yuanes, a pesar de que el número de proyecciones aumentó y el precio de las entradas cayó a mínimos.
Sin embargo, en medio de este enfriamiento general, «Pegasus 3» se ha erigido como el gran salvador de las salas. La secuela de carreras de coches ha recaudado 425,3 millones de dólares, representando por sí sola el 50% de la cuota de mercado. La franquicia ha alcanzado su punto más alto de popularidad, logrando captar especialmente al público masculino de mayor edad y dominando las pantallas de todo el país desde su estreno el primer día del calendario lunar.
El regreso de Jet Li y el thriller de Zhang Yimou
El podio de las más vistas se completa con nombres de peso internacional que han logrado resistir el bache generalizado. El thriller de espionaje «Scare Out», dirigido por el veterano Zhang Yimou, logró el segundo puesto con una recaudación sólida de 126 millones de dólares. Le siguió de cerca «Blades of the Guardians», la esperada adaptación de artes marciales dirigida por Yuen Woo-ping y protagonizada por el legendario Jet Li. Esta última cinta ha sido la sorpresa positiva de la semana, subiendo posiciones gracias a un excelente «boca a boca» entre los aficionados al género wuxia.
El empuje de las ciudades de menor nivel
Un dato clave de este informe es la descentralización del consumo en el gigante asiático. Las ciudades de tercer y cuarto nivel han aportado el 59% de los ingresos totales, su mayor cuota en seis años. Títulos familiares como la animación «Boonie Bears: El protector oculto» obtuvieron más del 65% de sus ingresos en estos mercados rurales y periféricos. Los analistas sugieren que el potencial de estas provincias sigue siendo el motor que mantiene a flote la industria china frente a la volatilidad de las grandes metrópolis como Pekín o Shanghái.

