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El festival suizo Visions du Réel rinde tributo a Sergei Loznitsa

El prestigioso festival Visions du Réel, que se celebrará en Nyon (Suiza) del 17 al 26 de abril, ha elegido a Sergei Loznitsa como figura central de su 57ª edición. El cineasta ucraniano, calificado por la dirección del certamen como «un maestro del montaje contemporáneo», impartirá una clase magistral y presentará una retrospectiva que incluye títulos fundamentales para entender la historia reciente de Europa del Este. Loznitsa es reconocido mundialmente por su capacidad de transformar imágenes de archivo y planos estáticos en poderosas denuncias sobre la violencia estatal y la fragilidad de la memoria colectiva.

La retrospectiva pondrá el foco en sus crónicas ucranianas, un tríptico imprescindible que comienza con «Maidan» (2014), sobre la revolución en Kiev, continúa con el crudo retrato de «Donbass» (2018) y culmina con su obra más reciente, «La invasión» (2024). Esta última, rodada durante dos años de conflicto tras la agresión rusa, captura la resiliencia de la población civil y se ha consolidado como un documento histórico de valor incalculable para el cine contemporáneo en este inicio de 2026.

El archivo como arma de análisis político

Más allá de la actualidad bélica, el homenaje en Nyon repasará la faceta de Loznitsa como «arqueólogo» de la imagen. Obras como «Blockade» (2005), sobre el asedio de Leningrado, o «Babi Yar. Context» (2021) galardonada en Cannes, demuestran su rigor al trabajar sin narración, dejando que los archivos hablen por sí mismos. Especial mención merece «Austerlitz» (2016), un perturbador estudio que utiliza planos fijos en blanco y negro para analizar cómo el turismo de masas ha trivializado la memoria de los campos de concentración nazis.

Un referente ético en la era de la imagen

En un año donde la taquilla mundial vibra con el éxito de «Zootrópolis 2» o la interpretación de Sydney Sweeney en «La Empleada», el festival suizo apuesta por recordar que el cine también es una herramienta ética indispensable. El método de Loznitsa, basado en la observación meticulosa y el cuestionamiento de las estructuras de poder poscomunistas, sirve como antídoto contra la manipulación informativa. Su cine no solo retrata el pasado, sino que cuestiona los procesos que moldean nuestra memoria colectiva actual.