Durante una multitudinaria masterclass en Hong Kong, Jia Zhangke ha desvelado los detalles de su último proyecto: un cortometraje encargado por el Museo Nacional de Cine de Turín. Para Jia, rodar en Italia no supuso un choque cultural, sino una extensión de su lenguaje visual. Sin embargo, el punto álgido de la sesión ha sido su análisis sobre la Inteligencia Artificial generativa. El director confesó haber producido ya varios cortos experimentales donde incluso los diálogos fueron generados con su propia voz, comparando este cambio con la revolución que supuso el paso del celuloide al digital a principios de los 2000.
Prudencia y respeto ante la innovación
Frente al recelo de parte de la industria, Jia Zhangke ha pedido calma y «entender antes de juzgar». Aunque reconoce que la IA plantea desafíos éticos, sugiere que la legislación será la herramienta clave para resolver estos conflictos. «Cuando surgen cosas nuevas, el enfoque correcto es mostrar respeto e intentar comprenderlas primero», afirmó, distanciándose de la innovación vacía y defendiendo una integración tecnológica que realmente aporte valor a la narrativa.
El «método Jia»: Disciplina y físico de atleta
El cineasta también ha compartido con los jóvenes aspirantes los secretos de su longevidad creativa. Jia reveló que su proceso comienza a las 6 de la mañana con una carrera matutina, siguiendo el consejo de un antiguo profesor que vinculaba la resistencia física con la capacidad de dirigir. «La mañana es el periodo dorado para escribir», aseguró, explicando que dedica tres horas diarias al guion, incluso si no surge ni una palabra, como un ejercicio de pensamiento constante que mantiene vivo su universo cinematográfico en este 2026.
