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Forbidden Fruits: Las nuevas Chicas Malas ahora son brujas

¿Qué sucede cuando la estética de las «Chicas Malas» se fusiona con el ocultismo de «Jóvenes y Brujas»? El resultado es ‘Forbidden Fruits’ (conocida en nuestro país como ‘Frutos Prohibidos’), el impactante debut de la directora Meredith Alloway. Con la producción de la siempre afilada Diablo Cody, la película nos traslada a una boutique de Texas donde cuatro jóvenes no solo comparten jerga adolescente y pasión por los accesorios, sino que forman un aquelarre cuya verdadera naturaleza oscila entre la obsesión por la moda y un oscuro poder sobrenatural.

Un aquelarre con nombres de fruta y jerga morda

La historia gira en torno a Apple (Lili Reinhart), una «abeja reina» de gélida melena roja y tacones de aguja que controla con puño de hierro a sus compañeras: Cherry (Victoria Pedretti), Fig (Alexandra Shipp) y la novata Pumpkin (Lola Tung). Lo que hace que esta película destaque en este 2026 es cómo utiliza la «ira progresista» y el discurso académico feminista para justificar un sistema de control casi dictatorial. Para Apple, Marilyn Monroe es la mártir definitiva y el espíritu al que deben confesar sus pecados en el probador de la tienda.

Más que una comedia de instituto

Aunque arranca con un tono de comedia ácida y coreografías al ritmo de versiones EDM, la cinta se adentra rápidamente en un terreno mucho más turbio. A medida que Apple utiliza su estatus de «jefa de brujas» para imponer normas absurdas sobre cómo interactuar con los hombres, la película lanza una pregunta seria: ¿Qué buscan realmente las jóvenes de hoy? ¿Justicia o puro poder? La interpretación de Reinhart, comparada por la crítica con una mezcla entre Parker Posey y Ann-Margret, es el motor de una película que no teme recurrir al choque y la violencia para romper el hechizo de una toxicidad dominante.