La noticia ha sido confirmada por su entorno cercano después de que trascendiera que la intérprete había permanecido hospitalizada en Los Ángeles durante las últimas semanas debido a un delicado cuadro médico.
Según diversos reportes publicados en medios estadounidenses, la actriz murió el pasado 16 de junio a consecuencia de complicaciones derivadas de una meningitis, infecciones sanguíneas y un cuadro de sepsis que agravó considerablemente su estado de salud. Su fallecimiento ha generado numerosas reacciones en redes sociales, especialmente entre seguidores del cine de terror y de la animación, géneros en los que dejó algunos de sus trabajos más reconocidos.
Daveigh Chase nació el 24 de julio de 1990 en Las Vegas, Nevada, aunque creció en el estado de Oregón. Desde muy pequeña inició su carrera artística participando en anuncios publicitarios, una etapa inicial que le abrió las puertas a pequeños papeles en algunas series de televisión populares a finales de los años noventa y principios de los 2000.
Durante esa primera etapa apareció en producciones como Sabrina, la bruja adolescente, Urgencias, Embrujadas y The Practice, construyendo poco a poco una trayectoria dentro de la industria audiovisual estadounidense antes de dar el salto a proyectos de mayor alcance internacional.
El año 2002 marcó un punto decisivo en su carrera. Primero participó en el doblaje en inglés de El viaje de Chihiro, la aclamada película de animación japonesa dirigida por Hayao Miyazaki que terminaría conquistando el Oscar. Poco después se convirtió en la voz original de Lilo Pelekai en Lilo y Stitch, una de las películas más exitosas de Disney durante aquella década y un trabajo que terminó consolidando su popularidad entre el público más joven.
Samara Morgan, el personaje que definió su trayectoria
Ese mismo año llegó también el papel que terminaría convirtiéndose en el más recordado de toda su carrera: Samara Morgan en El Aro, remake estadounidense de la película japonesa Ringu dirigida por Gore Verbinski y protagonizada por Naomi Watts.
Su interpretación de la niña vinculada a la misteriosa cinta de vídeo que desencadenaba una serie de muertes se convirtió rápidamente en uno de los rostros más reconocibles del cine de terror de principios de siglo. La película logró una importante repercusión internacional y posicionó a Chase como una de las jóvenes actrices más reconocidas del momento dentro del género.
Con el paso del tiempo, la actriz fue reduciendo progresivamente su presencia pública. Parte de ese distanciamiento coincidió con diversos problemas legales que trascendieron en Estados Unidos y que estuvieron relacionados con incidentes vinculados a posesión de sustancias ilícitas y otros procesos judiciales registrados en California.
Entre los casos más mediáticos se reportó una detención relacionada con un vehículo que había sido denunciado como robado y otro incidente en el que las autoridades la investigaron tras abandonar a una persona que posteriormente falleció por sobredosis en un centro hospitalario.
Tras esos episodios, Daveigh Chase mantuvo un perfil mucho más reservado y permaneció alejada de la actividad habitual de Hollywood durante los últimos años, limitando considerablemente sus apariciones públicas.
La muerte de la actriz se conoció pocos días después de que trascendiera que había sido ingresada en un hospital de Los Ángeles debido a complicaciones médicas severas. Con 35 años, deja detrás una trayectoria marcada por dos personajes que quedaron profundamente instalados en la memoria colectiva del cine comercial de comienzos de los años 2000. @mundiario




