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A fuego concluye su rodaje en Barcelona y presenta el debut en largo de Estel Díaz

El proyecto supone el salto al largometraje de Estel Díaz, conocida por sus trabajos previos en Red Flags y Desaparecido. A fuego se construye como un relato ambientado en la juventud, una etapa marcada por la convivencia de emociones intensas y contradictorias. La directora plantea una narrativa en la que el baile y la música funcionan como herramientas expresivas capaces de canalizar sentimientos difíciles de verbalizar, integrándose en el núcleo dramático de la película.

El rodaje se ha desarrollado íntegramente en Barcelona, aprovechando diferentes localizaciones urbanas que sirven de escenario para una historia que se mueve entre lo cotidiano y lo clandestino. Las primeras imágenes difundidas tras el cierre de filmación adelantan una propuesta de fuerte carga visual, con ritmo y energía como elementos centrales del lenguaje cinematográfico.

El reparto está encabezado por Zoe Bonafonte, conocida por su participación en El 47, y Marc Soler, visto recientemente en Celeste. Junto a ellos figuran la cantante Ruslana, Miquel Melero, Omar Banana, Ujin Moreno, Ton Vieira, Cris Blanco y Mari Pau Pigem. El elenco combina intérpretes procedentes del cine, la música y las artes escénicas, reforzando el carácter coral de la propuesta.

A fuego cuenta además con la participación de Atresmedia y Netflix, lo que sitúa el proyecto dentro de una estrategia de producción que combina estreno en salas y recorrido posterior en plataformas. La implicación de varias productoras consolida el filme como una de las apuestas españolas más destacadas dentro del cine joven de próxima aparición.

Una historia de duelo, baile y descubrimiento

La película sigue a Lola, una joven de 17 años que afronta la repentina muerte de su hermano Nico. A partir de este suceso, inicia una búsqueda personal que la conduce a descubrir El Búnker, un espacio abandonado que se ha transformado en epicentro de fiestas clandestinas y batallas de baile. Este lugar, alejado de normas y convenciones, se convierte en un punto de encuentro donde la música y la libertad marcan el ritmo.

Rodaje de A fuego. / RR SS
Rodaje de A fuego. / RR SS

En El Búnker, Lola entra en contacto con un grupo de jóvenes que la acompaña en su proceso de duelo y la ayuda a reconectar con su pasión por el baile. A través de estas relaciones, el personaje inicia un camino de autodescubrimiento en el que aprende a expresarse sin filtros y a enfrentarse a sus miedos. El espacio funciona como refugio y como catalizador emocional, articulando la evolución de la protagonista.

La propia Estel Díaz ha señalado que la película aborda la dificultad de traducir en palabras la exuberancia emocional de la adolescencia, recurriendo al movimiento y al sonido como lenguajes alternativos capaces de transmitir esa intensidad. En este sentido, la danza no actúa como mero acompañamiento, sino como un elemento narrativo fundamental.

A fuego se encuentra actualmente sin una fecha de estreno concreta anunciada, a la espera de que se defina su calendario de lanzamiento tras la finalización del rodaje y el avance de la posproducción. @mundiario