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Alberto Barbera dirigirá la Mostra de Venecia hasta 2028

La Bienal de Venecia ha despejado cualquier duda sobre el futuro de su certamen cinematográfico más prestigioso. La junta directiva, presidida por Pietrangelo Buttafuoco, ha aprobado la renovación de Alberto Barbera como director artístico para los años 2027 y 2028, ampliando su actual mandato que vencía tras la edición de 2026. Con este movimiento, Barbera, de 76 años, se reafirma como el director con más años en el cargo en la historia del festival, posición que ocupa de forma ininterrumpida desde 2012.

La decisión ha sido recibida con alivio en los círculos de la industria. Tras el nombramiento de Buttafuoco en 2023, existía cierto temor a que se buscara un perfil más afín al actual gobierno italiano. Sin embargo, los resultados mandan: bajo el mando de Barbera, la Mostra de Venecia ha superado a Toronto y Cannes como el escenario preferido para lanzar películas con aspiraciones al Oscar, desde La ciudad de las estrellas (La La Land) y Joker hasta las recientes candidatas de este año como ‘Bugonia’ de Yorgos Lanthimos.

Un estratega del talento y el «poder blando» cultural

El éxito de Barbera no solo reside en atraer grandes estrellas de Hollywood como Mark Ruffalo o Sydney Sweeney (protagonista de la esperada ‘La Empleada’), sino en su capacidad para equilibrar el glamour con el riesgo artístico. Su apuesta por el Biennale College, un taller que impulsa largometrajes de micropresupuesto de cineastas emergentes, ha convertido al Lido en una incubadora de talento global indispensable. La Bienal ha destacado en su comunicado «la reconocida calidad de las selecciones y el descubrimiento de nuevos talentos» como pilares de esta renovación.

Esta estabilidad institucional llega en un momento de reestructuración total en Hollywood, marcado por la reciente megafusión de Paramount y Warner Bros. Discovery. Mientras los estudios se reorganizan bajo nuevos capitales, Venecia se mantiene como el puerto seguro para el cine de autor de alto presupuesto. Con Barbera al timón hasta 2028, la Mostra garantiza que seguirá siendo el gran escaparate del cine mundial, fusionando la geopolítica de los fondos soberanos con el misticismo de proyectos como ‘¡Santo Subito!’, que ya suenan con fuerza para futuras ediciones.