La película sitúa su historia en torno a Aurora, una niña convencida de que una criatura habita bajo su cama y que, además, es responsable de la desaparición de su familia. Ante esta situación, decide buscar ayuda en su vecino, un hombre solitario y enigmático que, lejos de ser una figura convencional, se presenta como un sicario acostumbrado a enfrentarse a situaciones extremas.
La relación entre ambos personajes se convierte en el eje central de la historia. Aurora representa la mirada infantil, marcada por el miedo y la imaginación, mientras que el vecino encarna una visión adulta que oscila entre el escepticismo y la experiencia. Este contraste genera una dinámica narrativa en la que la existencia del monstruo se mantiene en constante duda.
El planteamiento de Atrapando a un monstruo parte de un temor universal asociado a la infancia: la presencia de algo desconocido y amenazante en un espacio cotidiano como el dormitorio. A partir de esta premisa, la película desarrolla una trama que alterna entre lo real y lo imaginado, evitando ofrecer respuestas claras durante buena parte del metraje.
La figura del monstruo se construye principalmente a través de la sugerencia. La narración opta por no mostrarlo de forma explícita en sus primeras fases, recurriendo a indicios visuales y narrativos que refuerzan la incertidumbre. Esta estrategia permite mantener abierta la interpretación sobre si se trata de una amenaza real o de una manifestación del trauma de la protagonista.
El entorno en el que se desarrolla la historia también juega un papel relevante. Los espacios están diseñados con una estética que combina elementos cotidianos con detalles que evocan un universo más cercano a la fantasía. Este tratamiento visual contribuye a reforzar la sensación de estar ante una realidad alterada o filtrada a través de la percepción de la niña.
El regreso de Bryan Fuller al audiovisual con su primera película
Bryan Fuller, conocido por su trayectoria en televisión, da el salto al cine con este proyecto. A lo largo de su carrera ha desarrollado producciones caracterizadas por una fuerte identidad visual y una narrativa que combina lo fantástico con lo emocional.
En Atrapando a un monstruo, traslada estos elementos al formato cinematográfico, manteniendo su interés por los mundos ambiguos y los personajes complejos. Su colaboración con Mads Mikkelsen vuelve a materializarse en esta producción, consolidando una asociación creativa que ya había dado lugar a proyectos anteriores.
Por su parte, Mads Mikkelsen interpreta al vecino de Aurora, un personaje que se mueve entre la figura de protector y la de individuo marcado por su pasado. Su presencia introduce una dimensión adicional al relato, al aportar un contrapunto a la perspectiva de la protagonista.
Reparto y construcción de personajes
El elenco principal se completa con la joven actriz Sophie Sloan en el papel de Aurora, quien sostiene gran parte del peso narrativo de la historia. Su personaje articula el conflicto central y actúa como punto de entrada al universo de la película.
La película llegará a los cines el 10 de abril, marcando el debut de Bryan Fuller en la dirección cinematográfica y el reencuentro con Mads Mikkelsen en un proyecto que se mueve entre el terror y la fantasía. @mundiario




