El universo de Pandora vuelve a confirmar su hegemonía absoluta en la gran pantalla. ‘Avatar: Fuego y ceniza’, la tercera entrega de la épica de ciencia ficción dirigida por James Cameron, ha dominado la taquilla internacional durante la jornada de Nochebuena recaudando 10,7 millones de dólares solo en el mercado norteamericano. Aunque la cifra es algo inferior a los registros de su predecesora, ‘Avatar: El sentido del agua’, los analistas subrayan que el calendario de este año ha desplazado el consumo, pero no el interés: la película ya acumula un total global de 483,3 millones de dólares tras apenas una semana en cartelera.
Sin embargo, los Na’vi no son los únicos protagonistas de estas fiestas. La animación de Disney, ‘Zootrópolis 2’, se mantiene firme en la segunda posición tras un recorrido comercial impecable desde Acción de Gracias. La secuela ha logrado ya la asombrosa cifra de 1.300 millones de dólares a nivel mundial, convirtiéndose oficialmente en el estreno más taquillero de todo el año 2025. Este éxito confirma la excelente salud del cine familiar frente a las grandes superproducciones de efectos visuales.
Chalamet y la nostalgia de ‘Anaconda’
En el terreno de las novedades, ‘Marty Supreme’, protagonizada por un omnipresente Timothée Chalamet, ha comenzado su andadura con 2,01 millones de dólares en sus pases previos. El filme de autor de Josh Safdie confía en el carisma de su estrella para rentabilizar un presupuesto de 70 millones. Por su parte, el sorprendente regreso de ‘Anaconda’, protagonizado por Jack Black y Paul Rudd, ha logrado superar ligeramente a la cinta de Chalamet con 2,1 millones de dólares, demostrando que el público sigue respondiendo con entusiasmo a los «reboots» que mezclan acción y comedia meta.
Finalmente, el drama musical ‘Song Sung Blue’ (titulado en España ‘Canción para dos’), con Hugh Jackman y Kate Hudson, se prepara para un estreno sólido que busca atraer al público adulto durante el fin de semana. Con este panorama, las salas de cine españolas afrontan un cierre de año vibrante donde la fantasía de Cameron sigue siendo el rival a batir, pero donde la animación y las propuestas de género están logrando repartirse un pastel publicitario cada vez más competido.


