La historia se inicia en un escenario aparentemente común: un restaurante de comida rápida en plena actividad. Este espacio se convierte en el punto de partida de un acontecimiento inesperado cuando un hombre irrumpe asegurando que procede del futuro. El personaje, interpretado por Sam Rockwell, sostiene que se encuentra en un bucle temporal y que esta es la ocasión número 117 en la que intenta cumplir una misión crítica: evitar el colapso de la humanidad.
A diferencia de otros relatos del género, el protagonista no cuenta con un equipo preparado ni con recursos tecnológicos avanzados. Su única opción es reclutar a los clientes presentes en el local, un grupo de desconocidos sin experiencia que se ven involucrados de forma repentina en un conflicto que excede cualquier lógica cotidiana.
El planteamiento narrativo gira en torno a la irrupción de una inteligencia artificial descontrolada que amenaza con desencadenar un escenario de destrucción a gran escala. A partir de este detonante, el guion, firmado por Matthew Robinson, construye una dinámica en la que el tiempo se convierte en un factor determinante.
El hecho de que el protagonista haya repetido la misión en múltiples ocasiones introduce una estructura basada en intentos fallidos y reajustes constantes, lo que condiciona el desarrollo de la historia. Este recurso permite explorar distintas variables dentro de un mismo escenario, siempre con el objetivo de alterar el desenlace final.
El entorno del restaurante funciona como un microcosmos donde convergen diferentes perfiles sociales. Desde jóvenes hasta adultos, cada personaje aporta una perspectiva distinta frente a una situación límite, lo que contribuye a definir las relaciones y tensiones internas del grupo.
Reparto coral y construcción de personajes
El elenco reúne a varios intérpretes que encarnan a este grupo de civiles reclutados de manera improvisada. Junto a Sam Rockwell, la película cuenta con Haley Lu Richardson, Michael Peña, Zazie Beetz, Asim Chaudhry y Juno Temple, quienes dan vida a personajes alejados del arquetipo clásico de héroe.
La narrativa se apoya en la interacción entre estos perfiles, marcados por el escepticismo inicial y la falta de preparación ante una amenaza desconocida. La convivencia forzada dentro de un contexto de urgencia articula gran parte del desarrollo, con situaciones que combinan tensión y desconcierto.
La figura del protagonista actúa como nexo entre el conocimiento del futuro y la incertidumbre del presente, estableciendo un contraste entre la urgencia de la misión y la incredulidad de quienes le rodean.
La película llegará a los cines españoles el 10 de abril, marcando su estreno en la temporada de primavera. @mundiario




