fbpx

De orfanatos a la pantalla: El desgarrador regreso de Rachel Taparjan a Rumanía

«Si no puedes deshacerte del esqueleto de tu armario, será mejor que lo saques y le enseñes a bailar». Bajo esta premisa de George Bernard Shaw, Rachel Taparjan construye ‘Something Familiar’, una película que nace de un correo inesperado de una mujer adoptada en su mismo orfanato rumano. Lo que comenzó como una búsqueda de orígenes en este 2026 se ha convertido en una pieza sobre las sombras del pasado y la complejidad de las políticas de la Rumanía comunista que marcaron a sus madres biológicas.

La memoria del cuerpo y el «déjà vu» emocional

Uno de los momentos más sobrecogedores del filme ocurre cuando regresan al orfanato de su infancia. Taparjan describe una «memoria encarnada», una conexión visceral con espacios que su mente consciente no recuerda pero que su cuerpo reconoce de inmediato. Como trabajadora social, la directora aplica un enfoque ético riguroso durante el rodaje, priorizando el cuidado de los protagonistas al descubrir a sus hermanos biológicos y las inquietantes similitudes en sus trayectorias de vida.

Alquimia creativa frente al dolor

‘Something Familiar’ no rehúye los costes personales de contar la verdad; Taparjan confiesa que el proyecto ha provocado una ruptura con sus padres adoptivos. Sin embargo, defiende que la creatividad ha logrado «alquimizar» su trauma de una forma que la terapia convencional no alcanzó. En este 2026, la película se erige como un testamento de resiliencia que busca lo familiar en los rostros de los desconocidos, encontrando finalmente una forma de paz en la incertidumbre del pasado.