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El niño: el terror de William Brent Bell y el muñeco Brahms

El niño, cuyo título original en inglés es The Boy, es una película de terror y suspenso estadounidense estrenada en 2016. Dirigida por William Brent Bell (conocido por The Devil Inside) y protagonizada por Lauren Cohan (famosa por The Walking Dead), la cinta se distingue por alejarse de los tropos típicos del muñeco asesino para adentrarse en un terror más psicológico y atmosférico, al menos en su primera mitad. La historia comienza cuando Greta Evans, una joven estadounidense que huye de un pasado traumático, acepta un trabajo como niñera en la remota campiña de Inglaterra.

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El niño / RRSS.

Al llegar a la antigua y sombría mansión Heelshire, Greta se encuentra con los ancianos dueños, quienes la contratan para cuidar a su hijo de ocho años, Brahms. Sin embargo, Greta se sorprende y perturba al descubrir que Brahms es en realidad un tétrico muñeco de porcelana de tamaño real, al que sus padres tratan como si fuera un niño de carne y hueso. Antes de marcharse de vacaciones, la pareja deja a Greta una lista exhaustiva de reglas estrictas y rituales que deben seguirse al pie de la letra para el cuidado de Brahms.

Reglas Rígidas y el Secreto Oculto de la Mansión

Greta, inicialmente, ignora muchas de estas reglas, creyendo que la pareja está sufriendo un delirio debido a la pérdida de su verdadero hijo, quien había muerto veinte años antes en un incendio. Sin embargo, a medida que Greta desobedece las normas, comienza a experimentar una serie de fenómenos inquietantes: objetos que se mueven, susurros y la sensación constante de no estar sola. Estos eventos la llevan a convencerse de que el muñeco Brahms podría estar verdaderamente vivo, o habitado por el espíritu del niño muerto. Durante este tiempo, Greta forma un lazo con Malcolm, el encantador repartidor de comestibles local, quien le advierte sobre la trágica y sombría historia de la familia Heelshire.

La película genera una tensión sostenida a través de la claustrofobia de la mansión y la ambigüedad sobre si los sucesos son paranormales o son el resultado del trauma y el estrés de Greta. La historia mantiene al espectador en vilo hasta su sorprendente giro de guion en el clímax, una revelación que redefine el concepto del ‘niño’ y el terror de la casa. Este giro fue uno de los aspectos más comentados por la crítica, ya que cambia la naturaleza del thriller de terror sobrenatural a uno más terrenal y basado en el slasher psicológico. La película tuvo éxito en taquilla, lo que llevó a la producción de una secuela en 2020, Brahms: El niño II.