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El Reino Unido bate récords con una inversión de 9.000 millones en cine

El Reino Unido ha consolidado su posición como el epicentro global del entretenimiento en este 2026. Según el último informe del British Film Institute (BFI) publicado este jueves, la inversión en producción de cine y televisión de alta gama (HETV) alcanzó la cifra histórica de 9.240 millones de dólares durante el pasado ejercicio. Este incremento del 22% respecto al año anterior marca el tercer gasto anual más alto de su historia, impulsado principalmente por superproducciones internacionales que han elegido los estudios británicos para dar vida a sus historias más ambiciosas, aprovechando los competitivos incentivos fiscales.

El motor de las grandes franquicias y los Beatles

El auge cinematográfico, que alcanzó un máximo de 3.800 millones de dólares, se debe en gran medida a proyectos de alto perfil que generan miles de empleos. Destacan la nueva versión de Cumbres borrascosas de Emerald Fennell, protagonizada por Margot Robbie, y el ambicioso evento de cuatro películas sobre Los Beatles dirigido por Sam Mendes. Asimismo, el rodaje de Vengadores: El día del juicio final y la primera temporada de la serie de Harry Potter han inyectado miles de millones a la economía local. Estas producciones de «inversión entrante» representaron el 85% del gasto total, demostrando que las infraestructuras británicas son un imán irresistible para los grandes estudios.

Taquilla y retos para el cine independiente

A pesar del éxito en producción, la taquilla británica muestra una recuperación más lenta, situándose todavía un 21% por debajo de los niveles previos a la pandemia. Títulos como A Minecraft Movie y la esperada La asistenta, protagonizada por Sydney Sweeney, lideraron el interés del público en las salas. Sin embargo, Ben Roberts, director ejecutivo del BFI, advirtió que el cine independiente sigue bajo presión, representando solo el 7% del gasto total. Para este 2026, el objetivo del sector es fomentar la inversión en proyectos locales para garantizar que el ecosistema de producción no solo sea masivo, sino también sostenible a largo plazo.