Emily Blunt está viviendo uno de los momentos más intensos de su carrera. La actriz británica, conocida por sus papeles en Al filo del mañana, La chica del tren y Un lugar en silencio, regresa con fuerza gracias a The Smashing Machine, el nuevo drama de Benny Safdie donde comparte escena con Dwayne “The Rock” Johnson, y en el que ambos muestran facetas completamente distintas de las que el público está acostumbrado a ver.
“Cuando la vi junto a Benny, los dos lloramos”, contó Blunt en entrevista con Variety. “Es extraño ver una película en la que participas y sentirte secuestrado por la visión de otra persona. Con esta, fue algo profundamente emocional”.
En el filme, Johnson interpreta a Mark Kerr, una leyenda de las artes marciales mixtas cuya vida personal se derrumbó en los 2000, mientras que Blunt da vida a Dawn Staples, su exesposa. Según la actriz, su personaje fue injustamente juzgado por el documental que inspiró la cinta, por lo que decidió hablar directamente con la verdadera Dawn antes de rodar: “Le dije que sería su defensora, que quería retratarla con verdad. Fue invaluable lo que compartió conmigo”.
Blunt elogia a The Rock
“Nunca vi a ‘La Roca’ en el set. Lo que hizo fue extraordinario. La ternura que muestra como Mark se parece mucho más a quien realmente es DJ”.
La película, filmada en una casa equipada con cámaras ocultas para capturar momentos de intimidad casi documental, representa un nuevo tipo de riesgo para ambos actores. “Había escenas tan intensas que parecía que no deberías estar viéndolas”, recordó Blunt.
Además de promocionar este trabajo, Blunt confirmó que ya rueda la esperada secuela de El diablo viste de Prada 2, el clásico de 2006 donde compartió créditos con Meryl Streep y Anne Hathaway. “Volver a interpretar a Emily Charlton es como calzarse unas pantuflas viejas y desquiciadas”, bromeó. “Ella está loca, y la amo. Disney me mataría si dijera más, pero estamos filmando y ha sido una locura mantener todo en secreto”. @mundiario


