El cine europeo está de luto en este 2026. Alexander Kluge, figura fundamental para entender la evolución del lenguaje audiovisual moderno, ha fallecido en Múnich a los 94 años. Pionero del Nuevo Cine Alemán y estrecho colaborador del filósofo Theodor Adorno, Kluge no solo transformó la narrativa cinematográfica con obras experimentales, sino que actuó como el puente necesario entre la gran tradición de Fritz Lang y las tecnologías del siglo XXI. Su editorial, Suhrkamp Verlag, confirmó la noticia de la pérdida de un creador que se mantuvo activo hasta sus últimos meses.
De ‘Una muchacha sin historia’ al León de Oro en 2026
Nacido en 1932, Kluge comenzó su andadura antes de lanzar el movimiento que cambiaría el cine de su país con el Manifiesto de Oberhausen. Su película ‘Una muchacha sin historia’ (1966) es el punto de partida del Nuevo Cine Alemán, logrando el primer gran reconocimiento internacional para un director germano tras la posguerra. Solo dos años después, en 1968, se alzó con el León de Oro en Venecia por ‘Los artistas bajo la lona del circo: perplejos’, una obra maestra del collage narrativo que analizaba los dilemas sociales y económicos del idealismo desde una óptica vanguardista.
Un legado infinito: de Marx a la Inteligencia Artificial
Kluge fue un intelectual total que fundó su propia productora para garantizar la calidad cultural en la televisión. Su curiosidad inagotable le llevó a presentar la monumental ‘Noticias de la antigüedad ideológica’, una reinterpretación de nueve horas sobre el proyecto de Eisenstein sobre El Capital. Incluso en su etapa final, en 2025, sorprendió con ‘Diversidad primitiva’, un ensayo visual que utilizaba la IA para reflexionar sobre el futuro de la imagen. Su fallecimiento en este marzo de 2026 deja un vacío irremplazable en la historia del pensamiento y el arte contemporáneo.
