El mercado cinematográfico de Japón ha alcanzado una cifra sin precedentes en este 2026 al analizar los resultados del ejercicio anterior. Según la Asociación de Productores de Cine de Japón (Eiren), la taquilla total en 2025 ascendió a 1.790 millones de dólares, lo que supone un espectacular incremento del 32% respecto al año previo. Este crecimiento histórico tiene un nombre propio: Guardianes de la Noche (Kimetsu no Yaiba): La Fortaleza Infinita – Parte 1. La película no solo lideró el mercado, sino que generó por sí sola 255 millones de dólares, consolidando la franquicia como el pilar fundamental de la exhibición nipona.
El anime y el cine local imponen su ley
El dominio de las producciones nacionales sobre las importadas fue abrumador. Tras el fenómeno de Tanjiro Kamado, el segundo puesto fue para Kokuho, que con 127 millones de dólares se convirtió en la película de acción real japonesa más taquillera de la historia. El podio lo completó Detective Conan: One-eyed Flashback, demostrando que las sagas de animación clásicas mantienen una lealtad inquebrantable del público. Otros títulos como Chainsaw Man – The Movie: Reze Arc y ¡Células en Trabajo! también superaron la barrera de los 40 millones, dejando poco margen de maniobra para los grandes estudios de Hollywood.
Hollywood resiste en un mercado nacionalista
A pesar de la hegemonía local, el cine extranjero logró colocar algunos títulos de éxito. Misión: Imposible – Sentencia Final encabezó las importaciones con 33,9 millones de dólares, seguida muy de cerca por la secuela de Vaiana 2 y Jurassic World: Rebirth. Sin embargo, estas cifras quedan lejos de los números generados por el anime. Títulos como Wicked o el live-action de Lilo & Stitch mantuvieron una recaudación constante, pero confirmaron que, en el Japón de este 2026, la audiencia prefiere las historias con sello propio que reflejan su identidad cultural y artística frente a las superproducciones estadounidenses.
