fbpx

Hannah Beachler explota contra los BAFTA: Fue una disculpa desechable

Lo que debía ser una noche de celebración para el equipo de «Pecadores», la nueva y ambiciosa película de terror de Ryan Coogler, se ha transformado en una crisis institucional para la Academia Británica. Hannah Beachler, la oscarizada diseñadora de producción del filme, ha denunciado que la «palabra con N» no solo se escuchó una vez durante la entrega de un premio, sino que el insulto racial se repitió hasta en tres ocasiones a lo largo de la velada, incluyendo ataques personales dirigidos a ella y a otra invitada negra durante la cena posterior a la gala.

Beachler ha dirigido sus críticas más duras hacia el presentador Alan Cumming. Aunque el actor intentó explicar que los gritos de John Davidson (el activista cuya vida narra la película «Incontrolable») eran tics involuntarios propios de su síndrome de Tourette, su frase de cierre «Pedimos disculpas si te has sentido ofendido» ha sido recibida como una falta de respeto. Para la diseñadora, esa coletilla de «si te has sentido ofendido» es una «disculpa desechable» que minimiza el daño real causado. «Por supuesto que nos ofendimos», sentenció Beachler, insistiendo en que la dignidad de los artistas no debería ser secundaria ante una discapacidad.

Una gestión deficiente por parte de la organización

El malestar de Beachler pone el foco en la falta de protocolos de los BAFTA. Aunque se emitió un aviso genérico sobre «ruidos involuntarios» antes de empezar la gala, ni los presentadores ni los asistentes de las primeras filas fueron advertidos de que podrían ser blanco de insultos racistas. Esta falta de comunicación dejó a figuras como Delroy Lindo y Michael B. Jordan expuestos en directo, una situación que se agravó cuando la BBC decidió no editar el insulto en su retransmisión en diferido, permitiendo que la ofensa llegara a millones de hogares.

El arte como resistencia ante la controversia

A pesar de la amargura del incidente, Beachler quiso subrayar que este suceso no podrá mermar su valor como profesional. «Mi frecuencia espiritual está sintonizada a un nivel superior», afirmó en sus redes sociales, dejando claro que su identidad como artista existe por encima de cualquier agresión verbal. Mientras la industria debate sobre cómo integrar la discapacidad sin vulnerar el respeto hacia otros colectivos, el equipo de «Pecadores» se prepara para el estreno de una cinta que promete ser un hito visual, demostrando que su trabajo habla mucho más alto que los lamentables incidentes de la alfombra roja.