El director polaco Michal Kondrat, conocido por títulos como Purgatorio, Dos coronas y La divina misericordia, firma este nuevo proyecto que propone un recorrido cinematográfico y teológico en torno a la figura de la Virgen María. En esta ocasión, el realizador centra el relato en el significado de la expresión Yo soy la Inmaculada Concepción, frase atribuida a María en las apariciones de Lourdes y que constituye uno de los ejes argumentales del documental.
Lejos de limitarse a una exposición doctrinal, Inmaculada articula su discurso a partir de entrevistas con especialistas en mariología, entre ellos representantes de los Padres Marianos de la Inmaculada Concepción, así como con teólogos y expertos en Sagrada Escritura. El documental incorpora además el análisis de textos griegos bíblicos, referencias a tradiciones antiguas y el estudio de revelaciones que han configurado la comprensión histórica de este dogma.
Uno de los objetivos centrales de la película es aclarar el sentido exacto de la Inmaculada Concepción, un concepto que con frecuencia se confunde con la virginidad de María al concebir a Jesús. El documental explica que el dogma hace referencia a la creencia de que la Virgen fue preservada del pecado original desde el primer instante de su existencia, una formulación proclamada oficialmente por la Iglesia católica en el siglo XIX y que forma parte de su doctrina fundamental.
La producción fue rodada en Estados Unidos, Francia y Polonia, incorporando localizaciones vinculadas a la tradición cristiana y a espacios de estudio teológico. A nivel formal, el largometraje combina entrevistas con escenas dramatizadas que recrean episodios clave de la historia evangélica, como las Bodas de Caná, la Última Cena o el Gólgota. Estas secuencias se realizaron utilizando tanto recursos escenográficos tradicionales como tecnología de estudio virtual LED, con el fin de ofrecer una representación visual contextualizada de los acontecimientos.
Entre las voces participantes se encuentra el P. Donald Calloway, cuya intervención aporta una perspectiva pastoral complementaria al análisis académico. La estructura del documental alterna explicaciones doctrinales con testimonios y reflexiones que sitúan la figura de María en el marco del plan de salvación según la tradición cristiana.
El planteamiento de Inmaculada busca ofrecer una aproximación accesible a un contenido teológico complejo, integrando elementos históricos, exegéticos y cinematográficos en una narrativa estructurada. La obra se inscribe dentro del cine religioso contemporáneo que combina divulgación y recreación histórica, con especial atención al rigor doctrinal y a la dimensión visual.
Inmaculada llegará a los cines el 20 de febrero de 2026, fecha en la que se estrenará comercialmente para el público interesado en propuestas documentales centradas en la espiritualidad y la historia del cristianismo. @mundiario.




