El prestigioso festival CPH:DOX de Copenhague ha anunciado que su 23ª edición arrancará con el estreno mundial de Mariinka. Dirigido por el cineasta belga Pieter-Jan de Pue, el filme es el resultado de nueve años de rodaje en el este de Ucrania, capturando la evolución de un conflicto que comenzó mucho antes de la invasión a gran escala. Rodada íntegramente en 16mm, la película compite por el máximo galardón, el DOX:AWARD, destacando por una estética cinematográfica que eleva el cine documental a la categoría de arte visual.
Una tragedia griega en el corazón del Donbás
Mariinka huye de los titulares de última hora para centrarse en las vidas moldeadas por el asedio constante. La narrativa sigue a varios jóvenes cuyas decisiones parecen sacadas de una tragedia clásica: un boxeador convertido en paramédico, una joven que trafica con mercancías para sobrevivir y, el núcleo más doloroso de la cinta, dos hermanos que terminan luchando en bandos opuestos del frente. Mientras tanto, un tercer hermano vive a salvo en Estados Unidos, creando un contraste desgarrador sobre la pertenencia y la lealtad nacional que supera incluso los lazos de sangre.
El valor del cine frente al olvido
El director artístico del festival, Niklas Engstrøm, ha definido la obra como un «logro cinematográfico notable» que rechaza las simplificaciones. En un momento donde la atención del mundo es un recurso escaso, De Pue nos obliga a mirar las realidades humanas que quedan debajo de las noticias geopolíticas. La película es un ejemplo de la fuerza de la coproducción europea en este 2026, contando con la participación de Bélgica, Países Bajos y Alemania. Se espera que tras su estreno mundial en marzo, Mariinka recorra los principales festivales de derechos humanos en España y aterrice en plataformas como Filmin a finales de año.
