Marty Supreme es la película más caótica y estresante, pero eso es lo que la hace tan buena. Si se te fue la señal, esta película sigue a Marty Mauser, un atleta de tenis de mesa que hace hasta lo imposible para conseguir su sueño de ser el campeón mundial; aunque pelear por tus ambiciones siempre tiene un costo.
El tráiler de la película está tan bien trabajado que jamás te esperas lo que está por venir. Esta historia lejos de ser optimista de manera descarada, te sumerge de lleno en la realidad, donde cada decisión que tomas se convierte en un trampolín o un socavón.
En torno a las actuaciones, Timothee Chalamet al fin eleva su juego y se apropia de un personaje distinto al arquetipo que ha marcado su carrera, y ademas de aplaudir su interpretación, la dedicación para hacer todas las escenas de los torneos es algo bárbaro.
Una película narcisista
Aún cuando sea digna de aplaudir su interpretación, Chalamet se comprometió un poco de más al usar lentes para dañarse la vista y algo de Marty se quedó en él; pero esa actitud pedante se entiende una vez que ves el compromiso que tiene en pantalla.
Los personajes secundarios están bien, pero hasta ahí, porque una película sobre una persona ególatra ocupa que la atención este en todo momento, así que la historia incluso consigue reflejarlo de manera indirecta.
Y ya que es una película de deportes, tenemos que recalcar que logra el cometido de tensionarte aún cuando sea ficción; además de que la atención al sonido en todo momento ayuda a que ciertas escenas adquieran una profundidad distinta. @mundiario


