Warner Bros. Discovery ha rechazado formalmente la oferta mejorada presentada por Paramount, aunque ha abierto una ventana de negociación de una semana para que su rival intente presentar una propuesta “claramente superior”. El consejo, liderado por David Zaslav, insiste en que su compromiso sigue siendo la fusión pactada con Netflix y recomienda a los accionistas votar a favor del acuerdo ya firmado.
Paramount, controlada por David Ellison, había puesto sobre la mesa 30 dólares por acción —con la posibilidad informal de elevarla a 31— y asumir además la penalización de 2.800 millones de dólares que Warner debería pagar si rompe su contrato con Netflix. Sin embargo, la dirección de Warner considera que la propuesta todavía presenta “deficiencias” y no constituye su “mejor y última oferta”.
Aun así, la compañía no cierra completamente la puerta: ha concedido hasta el 23 de febrero para renegociar términos y aclarar puntos clave del acuerdo. Durante ese plazo, ambas partes mantendrán reuniones para evaluar si es posible una mejora sustancial.
Netflix mantiene la ventaja estratégica
El tablero, no obstante, favorece claramente a Netflix. El gigante del streaming, que ya acordó adquirir los estudios de Warner y la plataforma HBO Max por 83.000 millones de dólares (sin incluir deuda), conserva derechos de igualación. Es decir, puede igualar cualquier oferta superior que presente Paramount.
Además, el consejo de Warner ha reiterado su recomendación “unánime” de apoyar el acuerdo con Netflix, fijando una votación de accionistas para el 20 de marzo. Para que Paramount altere el desenlace necesitaría una mejora significativa que supere tanto el precio como la seguridad jurídica y financiera del pacto vigente.
Dos visiones distintas sobre el futuro de Warner
Las propuestas de Netflix y Paramount no solo difieren en precio, sino también en alcance.
Netflix quiere los estudios históricos y HBO Max, con el objetivo de reforzar su catálogo global y consolidarse como la mayor compañía de entretenimiento del mundo.
Paramount aspira a adquirir la totalidad de Warner, incluyendo su negocio de televisión por cable —como CNN y los canales de Discovery—, que podrían escindirse en una nueva empresa denominada Discovery Global.
Los analistas estiman que esos activos tradicionales añaden entre dos y cuatro dólares por acción al valor total, lo que complica la comparación directa entre ambas ofertas.
La pugna refleja la transformación acelerada del sector audiovisual. Netflix apuesta por integrar contenido premium para fortalecer su liderazgo global en streaming. Paramount, en cambio, persigue una integración vertical total que le permitiría controlar producción, distribución y televisión tradicional bajo un mismo paraguas.
Desde septiembre pasado, Paramount ha intentado hacerse con Warner, elevando progresivamente su propuesta tras perder inicialmente frente a Netflix. Incluso lanzó una oferta pública hostil tres días después de anunciarse el acuerdo con la plataforma de Los Gatos.
Pero el tiempo juega en su contra. Como apuntan analistas del sector, la prolongación de la incertidumbre no beneficia a ninguna de las partes y podría erosionar el valor estratégico de la operación.
Warner insiste en que su prioridad es “maximizar el valor y la seguridad” para los accionistas. A día de hoy, considera que la propuesta de Netflix ofrece mayor certidumbre financiera y menos riesgos regulatorios.
La pelota queda ahora en el tejado de Paramount. Si no mejora de forma clara y definitiva su oferta antes del 23 de febrero, Warner avanzará previsiblemente hacia el cierre de su histórico acuerdo con Netflix, en una operación que podría redibujar el mapa global del entretenimiento. @mundiario




