La industria cinematográfica se detiene ante el anuncio de ‘Impunity’, el nuevo proyecto del aclamado cineasta chileno Felipe Gálvez. Tras el éxito internacional de Los Colonos, Gálvez recluta a dos de las estrellas más rutilantes de Hollywood, Sebastian Stan y Ana de Armas, para sumergirse en un laberinto de conspiraciones geopolíticas. La cinta, que será presentada por Pathé en el mercado de Cannes, se sitúa en un marco histórico crucial: el arresto de Augusto Pinochet en Londres en 1998, un evento que marcó un antes y un después en la justicia internacional y el concepto de inmunidad diplomática.
Un duelo actoral en las sombras del poder
La trama sigue a un mercenario reclutado por una ONG y a un enviado chileno que se ven envueltos en operaciones encubiertas mientras el mundo observa el destino del dictador. A diferencia de un drama judicial convencional, Gálvez propone un thriller de espionaje que explora cómo la justicia puede ser negociada y convertida en espectáculo. El reparto de lujo lo completan figuras del cine chileno como Alfredo Castro y Antonia Zegers, asegurando una profundidad dramática que trasciende la acción.
El equipo técnico detrás de la conspiración
Basada en la obra 38 Londres Street de Philippe Sands, la producción cuenta con un despliegue internacional que abarca Chile, Reino Unido y España. El guion repite la colaboración de Gálvez con Mariano Llinás (Argentina, 1985), buscando capturar la esencia de esas historias «interrumpidas por el miedo» que el director escuchó en su infancia. Con Stan y De Armas también como productores ejecutivos, ‘Impunity’ se perfila como una intervención cinematográfica vital sobre la rendición de cuentas en el mundo moderno.
