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Sirat irrumpe con fuerza en la carrera hacia los Oscar 2026 y ya hace historia para el cine español

El viaje de Sirat hacia Hollywood ha dejado de ser una promesa para convertirse en un fenómeno tangible. El filme dirigido por Oliver Laxe acaba de lograr un hito sin precedentes al ser incluido en cinco de las listas cortas de los Premios Oscar 2026, un reconocimiento que lo coloca en la primera línea de la carrera y que ya marca un antes y un después para el cine español contemporáneo.

Tras su sólido paso por los grandes termómetros de la temporada —Globos de Oro, Critics Choice y el respaldo de numerosas asociaciones de críticos estadounidenses— quedaba la gran incógnita: cómo reaccionaría la propia industria ante una obra tan arriesgada en lo formal y tan poco complaciente en lo narrativo. La respuesta de la Academia no ha podido ser más clara. La película figura entre las producciones preseleccionadas en cinco categorías clave: mejor película internacional, casting, fotografía, banda sonora y sonido. Ninguna película española había alcanzado hasta ahora semejante cifra en esta fase del proceso.

Un récord que ya es historia

Con este resultado, el film de Laxe supera el registro de La sociedad de la nieve, de J. A. Bayona, que en 2024 pasó el primer corte en cuatro apartados y acabó transformando dos de ellos en nominaciones. El siguiente objetivo es aún más ambicioso: convertirse en la película española con mayor número de candidaturas finales a los Oscar, un listón que hasta ahora se ha situado en dos nominaciones para títulos tan emblemáticos como Mar adentro, Dolor y gloria, Hable con ella o Madres paralelas.

La comparación inevitable es con El laberinto del fauno, que logró seis nominaciones y tres estatuillas, aunque como coproducción hispanomexicana que compitió en nombre de México. Si alcanza tres nominaciones el próximo 22 de enero, no habrá dudas: será la producción española más nominada de la historia de los premios de la Academia.

El apartado de mejor película internacional era, en un principio, el terreno más incierto para el filme de Laxe, dada la fortísima competencia de esta edición. Sin embargo, su presencia en cinco listas cortas la ha colocado en una posición de clara ventaja frente a otros títulos de prestigio como Valor sentimental (Noruega) o Sound of Falling (Alemania). Es, de hecho, la producción no anglófona con más preselecciones, un indicador que suele anticipar la entrada en el quinteto final y que incluso alimenta las opciones de victoria.

El sorprendente salto en casting

Una de las mayores sorpresas ha llegado en la categoría de mejor casting, que debuta este año en los Oscar. Sirat ha sido seleccionada por delante de superproducciones estadounidenses con repartos repletos de estrellas, gracias a una apuesta radical: un elenco formado mayoritariamente por actores no profesionales reclutados dentro de la propia cultura rave que retrata la película.

Este enfoque, que prioriza la autenticidad sobre el brillo mediático, ha sido ya reconocido en los Premios del Cine Europeo y podría resultar especialmente atractivo para una Academia que busca dar sentido a esta nueva categoría. De lograr la nominación, el reconocimiento recaería en Nadia Acimi, Luís Bértolo y María Rodrigo, responsables de un proceso de selección tan atípico como coherente con el espíritu del filme.

Música, sonido y fotografía: opciones muy reales

Las categorías técnicas refuerzan aún más su potencial. La banda sonora, firmada por el productor francés Kangding Ray, ha ganado peso en la carrera tras su candidatura al Globo de Oro y el respaldo de la crítica de Los Ángeles, una de las más influyentes del circuito. En sonido, Laia Casanovas parte en una posición especialmente favorable: solo diez trabajos han pasado el corte y su presencia en los Critics Choice la sitúa entre las aspirantes más firmes.

En fotografía, Mauro Herce se enfrenta a una competencia mayor, pero su inclusión entre los 16 preseleccionados ya es un logro notable. De alcanzar la nominación, se uniría a una lista muy exclusiva en la que, hasta ahora, solo figura Néstor Almendros como director de fotografía español nominado al Oscar.

Un horizonte aún más amplio

Conviene recordar que solo la mitad de las categorías pasan por el filtro de las listas cortas. Sirat sigue viva también en los apartados principales, donde la creciente internacionalización de la Academia abre la puerta a sorpresas mayores. Una eventual nominación de Oliver Laxe a mejor director, aunque exigente, ya no parece una quimera.

Pase lo que pase el 22 de enero, el recorrido de Sirat ha rebasado cualquier expectativa inicial. La película no solo ha conquistado a la crítica y a la Academia, sino que ha demostrado que el cine español más audaz y menos acomodaticio también puede navegar, como un trasatlántico, rumbo a los Oscar. @mundiario