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Susan Seidelman critica el cine y alaba el poder femenino en la música

La directora estadounidense Susan Seidelman, conocida por hitos como la película protagonizada por Madonna «Desperately Seeking Susan» (1985) y la dirección del influyente piloto de «Sex and the City», recogió el Premio Indie Star por su carrera en el Festival de Cine Americano Tauron en Polonia. En su discurso, Seidelman ofreció una visión contrastada del panorama creativo actual, destacando el éxito femenino en la música frente al estancamiento del cine independiente.

Según Seidelman, «la música es donde las mujeres realmente sobresalen en estos días». Ella observa una «explosión de mujeres fuertes y poderosas en la música en los últimos cinco años», citando que «No es solo Taylor Swift». Seidelman elogia a estas cantautoras por su poder y confianza para contar «historias muy femeninas y muy personales», mostrando tanto sus fortalezas como sus «defectos», con ejemplos como la canción Messy de Lola Young. Lo crucial, añade la directora, es que estas mujeres «también están ganando dinero», demostrando a los ejecutivos de las compañías discográficas que hay una gran audiencia para sus narrativas. Seidelman recordó con placer haber demostrado un punto similar a Hollywood cuando su filme Desperately Seeking Susan, una película «muy feminista», generó un éxito de taquilla.

La Prisión de Películas de Hollywood

En contraste, la directora lamenta el estado actual de la escena indie cinematográfica, que considera menos próspera que la era en la que ella comenzó, a principios de los años 80 en Nueva York, un momento que describe como «maravilloso para el cine independiente».

Seidelman siempre se sintió impulsada a contar historias femeninas en las que las mujeres fueran las protagonistas activas, «para bien o para mal», como su debut de 1982, Smithereens, una película que describe como su obra más autobiográfica. Sin embargo, reflexiona sobre los obstáculos que enfrentó, especialmente después de que películas posteriores como Making Mr. Right (con John Malkovich) y She-Devil no fueran tan bien recibidas. Estos fracasos la llevaron a lo que ella llama la «cárcel de películas».

«Hay hombres que también han estado en la cárcel del cine, pero creo que sucede mucho más con las mujeres, ciertamente durante mi tiempo», afirma. La directora critica que Hollywood siempre ha sido un «club de chicos», donde los proyectos recibían luz verde según con quién almorzabas. Además, defiende filmes como Making Mr. Right, que fue tildada de «misógina», explicando que simplemente estaba «tomando el mito de Pigmalión y retorciéndolo» para cuestionar la dinámica de poder entre hombres y mujeres.

El Legado de ‘Sex and the City’

La directora también habló sobre su papel fundacional en «Sex and the City», dirigiendo su piloto, donde buscó convertir a Nueva York en un personaje. Aunque lamenta que la serie se hiciera «muy high-end» y se deshicieran de los elementos «crudos y aspiracionales» originales, su enfoque experimental al inicio, con el uso de un director de fotografía de cine y la ruptura de la cuarta pared, fue clave para su impacto cultural.

Al concluir, Seidelman enfatiza su misión actual de «pasar la batuta» y aconsejar a la nueva generación de cineastas. Les insta a «encontrar su punto de vista» y visión única, señalando con orgullo que las mujeres ahora representan la mitad de sus clases de cine, con «el impulso y la pasión» para contar las historias que quieren.