Trazos ocultos propone un relato cercano y reconocible, articulado en torno a una historia de engaños, identidades construidas y secretos sostenidos en el tiempo. La serie se distancia de los esquemas clásicos del abuso físico o psicológico para centrar su mirada en la figura del farsante: un hombre con una fachada impecable, carismático y seductor, capaz de manipular su entorno para mantener una vida aspiracional basada en las apariencias. Se trata de un antagonista realista, diseñado para resultar identificable para el espectador actual.
La acción se sitúa en diferentes localizaciones de Tenerife, mostrando tanto espacios urbanos como entornos costeros poco transitados en la ficción nacional. Santa Cruz de Tenerife, Los Cristianos o el pueblo de Bocacangrejo forman parte del paisaje narrativo de la serie, que utiliza la diversidad visual de la isla como un elemento más del relato.
Así es Trazos ocultos
La historia gira en torno a Inés, una restauradora que vive en Santa Cruz de Tenerife junto a su marido Miguel, un carismático piloto, y su hija adolescente. Su vida parece estable y ordenada hasta que, por motivos laborales, Inés viaja a otra zona de la isla y se encuentra con Miguel en un área de ocio frecuentada por turistas. La sorpresa inicial se transforma en inquietud cuando, esa misma noche, Miguel le asegura por teléfono que se encuentra en Túnez y, al día siguiente, regresa a casa con fotografías que supuestamente acreditan ese viaje.
A partir de ese momento, Inés comienza a cuestionar la versión de su marido y a investigar qué hay detrás de esa primera mentira. Lo que descubre es una sucesión de engaños que la obligan a replantearse su vida y la persona con la que lleva quince años casada. La serie desarrolla este proceso de descubrimiento como un viaje emocional en el que la protagonista deberá actuar antes de que la situación se convierta en una amenaza para ella y para su hija.
Además del eje central de suspense, Trazos ocultos aborda cuestiones de plena actualidad vinculadas al uso de las redes sociales y a la presión por proyectar una imagen de vida perfecta. La ficción explora las consecuencias emocionales que esta necesidad de aparentar tiene en el ámbito íntimo y familiar, integrando estos elementos en una trama que combina tensión psicológica y drama personal.
Trazos ocultos ha sido creada por Sara Cano, Paula Fabra y Leire Albinarrate, también responsables de la adaptación de Ángela. Esta continuidad creativa refuerza la identidad de los thrillers emocionales de Antena 3, apostando por historias de fuerte carga psicológica y desarrollo progresivo de personajes. El estreno de la serie está previsto para el prime time de Antena 3 en una fecha que la cadena dará a conocer próximamente. @mundiario.

