La crítica de Estados Unidos ha dictado sentencia en este inicio de 2026. ‘Una batalla tras otra’, la aclamada colaboración entre el director Paul Thomas Anderson y Leonardo DiCaprio, ha sido elegida como la mejor película del año por la Sociedad Nacional de Críticos de Cine (NSFC). La cinta no solo se llevó el galardón principal, sino que dominó la ceremonia con cuatro premios, incluyendo Mejor Dirección para Anderson, Mejor Actriz de Reparto para Teyana Taylor y Mejor Actor de Reparto para el puertorriqueño Benicio del Toro.
A pesar del dominio de su película, la gran sorpresa de la noche fue la ausencia de Leonardo DiCaprio en la categoría de mejor actor. El honor recayó en el veterano Ethan Hawke por su brillante interpretación en Blue Moon, la nueva obra de Richard Linklater. Hawke se impuso a finalistas de la talla de Michael B. Jordan (por la cinta de terror Pecadores) y Wagner Moura, quien destacó en El agente secreto, filme que logró alzarse con el premio a la Mejor Película de Habla no Inglesa.
Un año marcado por la revolución y la solidaridad
El presidente de la sociedad, Justin Chang, destacó que este ha sido un año excepcional para el cine que explora el compromiso social. Junto al triunfo de Anderson, otros títulos como ‘Pecadores’, que obtuvo el premio a la Mejor Fotografía, y el documental ‘Mis amigos indeseables’, confirmaron la tendencia de una temporada de premios muy ligada a la realidad global. En las categorías interpretativas, Kathleen Chalfant dio la sorpresa al ganar como Mejor Actriz por Familiar Touch, superando a favoritas de la crítica como Rose Byrne o Renate Reinsve.
La lista de ganadores también dejó espacio para el cine experimental y el reconocimiento al patrimonio fílmico. Con este espaldarazo de la crítica nacional, Una batalla tras otra llega a la recta final hacia los Oscar con un impulso envidiable, a pesar de los recientes problemas logísticos de su protagonista en el Caribe. La industria ahora mira hacia los Critics Choice Awards para confirmar si el consenso de los críticos se traduce finalmente en el apoyo masivo de los gremios de Hollywood.



