La película supone el regreso de John Patton Ford a la dirección de largometrajes tras Emily, la criminal, una producción que llamó la atención por su aproximación al suspense y a los personajes moralmente ambiguos. En esta ocasión, el cineasta apuesta por una propuesta más cercana al thriller criminal con toques de sátira y humor negro, manteniendo el foco en personajes capaces de cruzar cualquier límite para conseguir sus objetivos.
La historia sigue a Becket Redfellow, interpretado por Glen Powell, un hombre expulsado de una familia multimillonaria que no está dispuesto a renunciar a la fortuna que considera suya. A partir de ese punto, el protagonista comienza una peligrosa estrategia para recuperar su herencia, enfrentándose a distintos miembros de su propia familia y desarrollando una serie de planes cada vez más violentos y calculados.
El argumento convierte la disputa económica en una espiral de engaños y crímenes donde cada personaje parece esconder intereses propios. La cinta explora cómo el deseo de poder y dinero transforma las relaciones familiares y convierte la ambición en una amenaza constante. A medida que avanza la trama, el protagonista queda atrapado entre conspiraciones, secretos y movimientos inesperados que modifican continuamente el rumbo de la historia.
Glen Powell lidera un reparto marcado por personajes ambiguos
Glen Powell encarna a un protagonista imprevisible y calculador que va mostrando un progresivo deterioro moral conforme avanza el conflicto familiar. Junto a él aparece Margaret Qualley, que interpreta a un personaje con rasgos de femme fatale clásica dentro de un entorno moderno.
El reparto se completa con nombres como Ed Harris, Jessica Henwick, Bill Camp, Topher Grace y Zach Woods. Cada uno de ellos representa piezas importantes dentro de la estructura familiar y criminal que rodea al protagonista. La película utiliza estos personajes secundarios para construir una red de sospechas y conflictos donde prácticamente nadie parece actuar de forma inocente.
La película toma inspiración del largometraje británico Kind Hearts and Coronets, estrenado en 1949 y considerado una de las grandes referencias de la comedia negra europea. Aquella producción seguía a un hombre decidido a eliminar a varios miembros de una familia aristocrática para acercarse a un título nobiliario. Jugada maestra adapta parte de esa idea al presente, reemplazando la aristocracia por una familia obscenamente rica y trasladando el conflicto a un entorno marcado por el lujo y la decadencia contemporánea.
Jugada maestra llegará a los cines como una de las apuestas más llamativas dentro del thriller criminal contemporáneo, combinando humor negro, asesinatos. La película dirigida por John Patton Ford se estrena en salas españolas el próximo 15 de mayo. @mundiario




