Ambientada en el Tokio de 1987, la historia se centra en Fuki, una niña de once años que atraviesa una etapa marcada por la fragilidad familiar. Su padre permanece hospitalizado, mientras que su madre, sobrepasada por la situación, apenas logra sostener el día a día. Este contexto configura un entorno en el que la protagonista se enfrenta a una doble ausencia: la física y la emocional.
El verano se convierte en el marco temporal de la narración, un periodo en el que la rutina se diluye y deja espacio a la introspección. En ese tiempo suspendido, Fuki explora su entorno desde la soledad y la imaginación, transformando los espacios cotidianos en escenarios cargados de significado.
La película construye su relato a partir de pequeños gestos y situaciones aparentemente simples que adquieren una dimensión más amplia. Fuki inventa rituales, establece sus propias reglas y observa el mundo con una mezcla de curiosidad y desconcierto. A través de estos elementos, la narración aborda cuestiones como la enfermedad, la distancia emocional y el miedo a la pérdida.
El entorno doméstico y urbano se presenta como un espacio en constante transformación, donde lo cotidiano se entrelaza con lo simbólico. La experiencia de la protagonista se articula mediante una sucesión de momentos que reflejan su proceso de crecimiento, en un equilibrio entre la inocencia y la toma de conciencia.
Trayectoria internacional y consolidación de una autora
Renoir tuvo su estreno mundial en la Competición Oficial del Festival de Cannes 2025, donde optó a la Palma de Oro. Posteriormente, la película continuó su recorrido con su presentación en el Toronto International Film Festival, además de formar parte de la selección de certámenes como Karlovy Vary, Chicago, Vancouver, Busan, Sarajevo, Río de Janeiro, Shanghái o Bangkok.
En este circuito, la película ha obtenido reconocimientos como el premio a Mejor Guion y Mejor Actriz Novel en los Asia Pacific Screen Awards, lo que refuerza su presencia dentro del panorama internacional.
El reparto está liderado por Yui Suzuki, que da vida a Fuki. La actriz, de once años, asume el papel principal tras haber participado previamente en el mediometraje Touch, donde ya había sido reconocida por su interpretación.
Junto a ella participan Lily Franky, conocido por su colaboración en películas de Hirokazu Kore-eda, y Hikari Ishida, figura destacada de la televisión japonesa. Ambos completan el entorno familiar de la protagonista, aportando matices a la dinámica que sostiene el desarrollo de la historia.
Renoir se estrenará en cines el 17 de abril, tras su recorrido por festivales internacionales y su consolidación como una de las propuestas más destacadas del cine japonés reciente. @mundiario




